🇮🇹 Carmen en Turín

La escenografía y los vestuarios de Jamie Vartan, decididamente modernos, llamaron la atención por su colorido.

Diciembre 21, 2019. En el programa de mano de esta ópera en el Teatro Regio leemos que tanto Nietzsche como Chaikovski, después de ver y escuchar y la última composición de Georges Bizet, quedaron fascinados por la partitura de Carmen. Esta presentación estuvo muy cuidada, comenzando por la dirección medida, prudente y sensible de Giacomo Sagripanti, por primera vez al frente de la orquesta del Regio de Turín. 

En el rol protagónico, Martina Belli compuso una una interpretación hipnótica, rigurosa y sensual. En esta versión, Don José es verdaderamente el chico del pueblo que lleva toda la moral de la España católica a cuestas y que vive la herencia de los límites provincianos a las pasiones carnales hasta que se pierde en un mar de dudas, incapaz de contenerse. Peter Berger al principio no fue convincente, pero a medida que avanzó la función se volvió más participativo y vocalmente mostró un bonito timbre y una buena extensión vocal. También Andrei Kymach como Escamillo se mostró como un torero carismático, con un timbre de voz decididamente apropiado para su papel. El aplauso en el proscenio a la Micaëla de Giuliana Gianfaldoni evidenció cuánto gustó al público su interpretación. 

La escenografía y los vestuarios de Jamie Vartan, decididamente modernos, llamaron la atención por su colorido. La dirección de Stephen Medcalf nos recordó a aquella Carmen vista en 2012 dirigida por Calixto Bieito, en la que presta mucha atención a los detalles de la puesta en escena. Las danzas eróticas en la taberna de Lillas Pastia fueron confiadas a la coreógrafa Maxine Braham. El coro de voces blancas dirigido por Claudio Fenoglio y el de adultos dirigido por Andrea Secchi hicieron un buen trabajo.

Los demás personajes de esta Carmen fueron confiados a intérpretes válidos: la Frasquita de Sarah Baratta, muy aplaudida junto con Alessandra della Croce como Mercédès; los compinches Dancaïre de Gabriel Alexander Wernick y el Remendado de Cristiano Olivieri fueron muy efectivos, y fueron buenos el Moralès de Costantino Finucci, el Zuniga de Gianluca Breda y el Lillas Pastia actuado por Aldo Dovo.