🇲🇽 Encuentro Internacional de Zarzuela 2021

🇲🇽 Encuentro Internacional de Zarzuela 2021
Mario Rojas, Laura Sheerin, Nancy Fabiola Herrera, Leopoldo Falcón e Itzel Jáuregui © Zarzuela por el Mundo

La noche del pasado sábado 29 de mayo tuvimos la oportunidad de asistir a la Gala de Zarzuela con la que concluyó el Segundo Encuentro Internacional de Zarzuela, creado por Marcello Pérez, director de la Asociación Zarzuela por el Mundo, que durante más de una semana se llevó a cabo en las instalaciones de Palcco (Palacio de la Cultura y los Congresos) en la ciudad de Guadalajara, Jalisco.

El evento final resultó una espléndida fiesta en que la zarzuela inundó de alegría el escenario del Teatro Moncayo, con un público feliz y radiante ante un excelente programa interpretado por grandes voces y excelentes músicos. La Orquesta de Cámara de Zapopan, bajo la dirección de Allen Vladimir Gómez, concedió el marco ideal para la inspiración española y cubana. El programa inició con un vibrante preludio de El barberillo de Lavapiés de Francisco Asenjo Barbieri, en que el Coro conformado con integrantes del OperaStudio Beckmann y del Tecnológico de Monterrey resultó divertido y bien involucrado. 

La mezzosoprano Itzeli Jauregui aportó su voz cristalina y de hermosos colores en su primera intervención: ‘Como nací en la Calle de la Paloma’ de la citada obra. El siguiente intérprete fue el joven y apuesto tenor Mario Rojas, quien cantó la romanza de Javier ‘De este apacible rincón de Madrid’, de la comedia lírica Luisa Fernanda, de Federico Moreno Torroba. La voz de este cantante posee un sonido viril y sensual, ideal para el cariz romántico de muchas obras el teatro lírico. 

La orquesta concedió a cuatro bailarinas de danza española un atractivo lucimiento con el Preludio de La revoltosa, sainete lírico de Ruperto Chapí. Posteriormente la soprano irlandesa Laura Sheerin iluminó con un sonido radiante y singular su hermosa interpretación de la romanza ‘Los cielos me darán la luz’ de Mirentxu, obra del maestro Jesús Guridi, que suele señalarse como ópera algunas veces y otras, zarzuela éuskara y que en el primer encuentro —celebrado hace un par de años— fue cantada aquí por la soprano Ainhoa Arteta. 

El dueto ‘Niñas que a vender flores’ de Los diamantes de la corona de F. A. Barbieri, unió a Sheerin con Jáuregui para deleitarnos en una página plena de trinos y coloratura. Siguió un pasaje orquestal de El tambor de granaderos (zarzuela de Ruperto Chapí), en que el director logró equilibrar de forma magistral las diferentes secciones, desde la percusión inicial hasta el apabullante unísono final. 

La agrupación orquestal y el coro dieron la bienvenida a Cecilia Valdés, del cubano Gonzalo Roig, con una Nancy Fabiola Herrera bellísima de aspecto y exuberante presencia canora. La espléndida mezzosoprano de origen venezolano deslumbró al interpretar ‘Sí, yo soy Cecilia Valdés’, con su rojo atuendo, bailando y cantando con admirable seguridad y belleza vocal. Más tarde interpretaría, al lado del indispensable Leopoldo Falcón, el dueto ‘Yo me llamo Virginio Lechuga’, de El Bateo de Federico Chueca, en que ambos desplegaron sencillez y comicidad.

Itzeli Jauregui regresó al escenario para cantar la romanza de Juana ‘Al servicio del rey’ de Las distracciones, obra con música de Antonio Gordón y texto de Gustavo A. Bécker, que no se escuchaba desde 1859 y que fue rescatada para la audiencia contemporánea por Liliana Mestizo, de Zarzuela Colombia. El canto de esta joven mezzosoprano fue dulcemente compartido, sin duda una de las grandes voces mexicanas de la actualidad. El tenor Mario Rojas regaló al público la célebre romanza ‘No Puede Ser’, de La tabernera del puerto de Pablo Sorózabal, con su habitual pasión, voz de sólida técnica y bellos matices. Esperamos escucharle más frecuentemente por estos lares. 

El pasodoble (o pasacalle) de los chisperos, de La Calesera de Francisco Alonso) fue elegido para concluir la velada con la participación del Coro. Sin embargo, las propinas no se hicieron esperar. Todo el elenco obsequió como encore las seguidillas de La verbena de La Paloma de Tomás Bretón, y finalmente ‘Por la calle de Alcalá’ de la revista musical Las Leandras, de Francisco Alonso.