🇦🇷 Don Pasquale en Buenos Aires

Nicola Ulivieri (Don Pasquale) y Jaquelina Livieri (Norina) © Máximo Parpagnoli

Septiembre 24, 2019. El Teatro Colón presentó en nueva puesta en escena Don Pasquale de Donizetti con adecuado nivel de calidad en una versión de suma corrección que no defraudó, pero tampoco entusiasmó. La Orquesta Estable, bajo la dirección de Srba Dinić, fue segura y ajustada, sin fallos.

Nicola Ulivieri como Don Pasquale no logró dar al personaje todo el realce y la comicidad que requiere. Quizás su registro de bajo-barítono no sea el mejor para poder encarnar con justicia al anciano protagonista. Darío Solari compuso un doctor Malatesta adecuado pero sin ningún rasgo para destacar. Jaquelina Livieri se aseguró un nuevo triunfo artístico con esta Norina, cantada con seguridad, estilo y adecuada resolución de las coloraturas; y Santiago Ballerini demostró su perfecta línea de canto, refinamiento expresivo y bello color vocal, a la par de una impecable llegada al agudo. Correcto resultó Mario de Salvo en su breve papel del Notario, así como el Coro Estable que dirige Miguel Martínez.

La puesta de Fabio Sparvoli sólo subraya lo esencial de la trama y no profundiza en la comicidad. La caracterización de Don Pasquale, no como un anciano de casi 70 años sino solo un poco más grande que Norina y Ernesto, no ayuda a la obra, pues hace perder comicidad y descarta un punto fundamental: la seducción que ejerce una joven en un anciano. El vestuario de Imme Moller es de una modernidad vaga e irreal y sin un anclaje temporal preciso. Enrique Bordolini plasmó una escenografía demasiado esquemática: una estructura de madera, sin paredes, sin interiores ni exteriores, prácticamente sin adornos, que delimita las acciones y que, con muy pocos cambios, da marco a todas las escenas y causa monotonía en conjunción con una iluminación correcta pero sin nada para destacar.