🇪🇸 Lucia di Lammermoor en Bilbao

Octubre 21, 2019. La ABAO de Bilbao ha inaugurado su 68ª Temporada de Ópera con uno de los grandes títulos del bel canto italiano: Lucia di Lammermoor de Gaetano Donizetti. Con un reparto de lujo y una batuta experta en este tipo de repertorios, la capital vizcaína ha ofrecido unas funciones de alto nivel que han entusiasmado a los aficionados. 

Ismael Jordi (Edgardo) y Jessica Pratt (Lucia) en Bilbao

Al triunfo incontestable de la soprano Jessica Pratt, una de las mejores Lucias del panorama operístico internacional, tenemos que añadir la excelente aportación del tenor jerezano Ismael Jordi, quien brindó un último acto de antología. Esta coproducción de ABAO con los Teatros de Bolonia, Génova y el Teatro Nacional Eslovaco se apoyó en proyecciones con movimiento y detalles impactantes, como los del gran ciervo del primer acto. 

La dirección de escena de Lorenzo Mariani cuenta con detalles originales, como la muerte en escena del pretendiente Arturo. No disgustaron ni la sobria escenografía de Maurizio Baló ni la iluminación de Roberto Venturi. La labor de vestuario escocés de Silvia Aymonino resultó bastante acertada, salvo en el caso del personaje de Raimondo, que lucía un atuendo que se prestaba a la confusión.

La Orquesta Sinfónica de Euskadi realizó una de las mejores actuaciones de los últimos años. La sabia dirección de Riccardo Frizza —quien otorgó todo el protagonismo a las voces— contó con la gran colaboración del músico alemán Sascha Reckert en la armónica de cristal, acompañando a Jessica Pratt en el “Aria de la locura”. El Coro de Ópera de Bilbao realizó una labor de menos a más, brillando en los excelentes pasajes que el compositor de Bérgamo escribió en los últimos actos.

El bajo croata Marko Mimica convención como el capellán y confidente de Lucia. A nivel vocal gustó mucho su aportación en el sexteto y su interpretación en el aria ‘Ah! Cedi, cedi…’ fue muy aplaudida por el público. El tenor texano Juan José de León debutó en Bilbao ofreciendo un Lord Arturo impactante que cumplió en su aria e, igualmente, en el famosísimo sexteto. 

El barítono andaluz Juan Jesús Rodríguez, que encarnó al malvado Enrico, se presentó en Bilbao con una ‘Cruda funesta smania’ muy aplaudida tras la caballeta. Destacó sobre todo en la parte actoral, llegando a impactar en la sensibilidad de los asistentes por su crueldad. Correcto en el dúo con la soprano, su voz se acopló armónicamente al sexteto ‘Chi mi frena in tal momento’, mostrando todo su poderío en el cuadro en el que se reta con Edgardo.

El tenor jerezano Ismael Jordi ofreció un Edgardo para el recuerdo. Ovacionado junto a la soprano desde el dúo ‘Verranno a te sull’aure’, deleitó al público de Bilbao con una magnífica voz y un gran fraseo a lo largo de todas sus intervenciones. De antología, su interpretación del aria ‘Fra poco a me ricovero’ del último acto, donde mostró una gran seguridad en las notas altas y una magnífica proyección que llegaba a todos los rincones del Palacio Euskalduna.

La soprano británico-australiana Pratt conquistó Bilbao con la espectacularidad de una voz que por momentos nos hizo recordar a la de la gran Edita Gruberova. Excelente cantante a la hora de afrontar las coloraturas, cuenta con un instrumento vocal provisto de agudos prodigiosos, portentoso fiato y una técnica impresionante que le permite salir airosa de las dificultades que plantea la partitura donizettiana. Fue ovacionada en todas sus intervenciones y sus notas altas destacaron por encima del coro y la orquesta en los pasajes de la boda y en el mencionado sexteto. 

En la impresionante escena de la locura ‘Il dolce suono… Ardon gl’incensi… Spargi d’amaro pianto’ —uno de los grandes caballos de batalla de las mejores sopranos de la historia— realizó una portentosa exhibición del dominio de las agilidades, regalando uno de los momentos vocales más brillantes que se han vivido en Bilbao en los últimos años.