🇨🇦 Marie-Laure Garnier en Montreal

Marie-Laure Garnier y Célia Oneto Bensaid © Aurelien Garcia

Octubre 16, 2019. Dentro de la temporada de la fundación Arte Musica resultó toda una revelación la presentación de la soprano en ascenso Marie-Laure Garnier, quien con un programa dedicado a la mélodie francesa, el Lied alemán y canciones norteamericanas confirmó ser una de las grandes promesas de la lírica venidera. Nativa de Guyana, Garnier cuenta en su haber con varias distinciones en concursos internacionales, así como el premio a la revelación Clásica de la prestigiosa ADAMI (Asociación de Derechos de Artistas e Intérpretes Musicales de Francia). 

Dueña de una voz amplia, oscura y de color aterciopelado, Garnier demostró estar en un momento vocal e interpretativo superlativos: desplegando un instrumento dúctil, uniforme y de una dicción impoluta, cualidad esta última a la cual prestó particular atención sin por ello desatender la belleza del sonido. Del variado programa, y tal como era de esperar, fue en las melodías francesas donde más brilló y donde pareció poseer un mayor repertorio de recursos expresivos para cincelar su canto. Su Duparc destacó por un delicado fraseo y emoción omnipresente; mientras que en Poulenc se le escuchó más suelta y entregada a la composición de los personajes a los que tuvo que dar vida. 

En la parte del programa dedicada al Lied alemán, sus canciones de Schubert y Wolf fueron interpretadas con un lúcido legato y unas mezze voci que dieron un ambiente intimista a ese momento del recital. Cantadas con enorme intención, las canciones de Cabaret de William Bolcom fueron otro momento de gran lucimiento, donde quedó expuesta la seguridad y la riqueza tanto de sus agudos como de sus graves. 

Para las propinas finales, Garnier recurrió al spiritual negro ‘Wade in the water’ y a la famosa ‘Summertime’ de Gershwin, mimando a un público totalmente extasiado que no paraba de manifestarle su agradecimiento y su admiración. No debe pasarse por alto la labor de la pianista Célia Oneto Bensaid quien, con enorme maestría y versatilidad, fue un cómplice ideal para recorrer el variado camino propuesto en el programa.