Para amar la ópera…

La semana pasada, uno de nuestros seguidores en Facebook nos preguntó: “¿Cómo escuchar la ópera por primera vez? ¿Qué ver para amar la ópera?

Para esta asociación es muy importante —de hecho, es capital— ofrecer a nuevos públicos la posibilidad, o diferentes posibilidades, de conocer la ópera. Así, por iniciativa de su presidenta Adriana Alatriste, hemos elaborado en Pro Ópera (previos debates, discrepancias, consensos y elucubraciones) esta breve guía de introducción a la ópera, con diez títulos recomendados para este propósito, esperando que sea útil para aquellos que quieran adentrarse a este universo fascinante o, si ya lo conoce, lo comparta el lector con quien considere pertinente, deseable o ideal.

Para la elaboración de esta guía nos hemos apoyado en el libro Opera and its Enjoyment de Thomas H. Briggs.

¡Tercera llamada, comenzamos!

Si para apreciar cualquier expresión artística es necesaria cierta preparación, para la ópera —que es un arte teatral, literario y musical sustancioso en su forma— es especialmente importante.  

Aunque es cierto que al asistir a una función de ópera se puede obtener un enorme placer tan solo de la música, el canto y la actuación de los cantantes, es posible que salga uno desconcertado, confundido o incluso decepcionado si no se tiene una referencia sobre el por qué del drama musical y sus convenciones.

Puede que las siguientes sugerencias para la preparación de un principiante lleguen a parecer muchas y demasiado detalladas, uno puede pensar que si la ópera requiere de tanto, no vale la pena el esfuerzo. Si te sientes así, ¡considera que renuncias a la esperanza de disfrutar de la ópera en todo su esplendor! ¡Pero te aseguramos que el esfuerzo de prepararse para obtener el máximo disfrute y apreciación posibles de esta forma musical vale la pena!

I. ¿De qué se va a tratar la ópera?
Familiarízate con la historia de la ópera y con el libreto. Conoce la sinopsis (¡es muy fácil encontrar resúmenes en internet!) Y trata de leer el libreto, ya que mientras ves el desarrollo del drama querrás saber lo que está pasando a cada paso, porque —aunque en la actualidad los subtítulos ayudan muchísimo a la comprensión de lo que cada personaje canta— leer durante toda una función puede distraernos de todo lo que ocurre en la escena. Si lo puedes leer en el lenguaje en el que se escribió la ópera, obtendrás una mayor apreciación de la poesía y el drama que se trata, y tal vez durante la representación puedas atrapar suficientemente las palabras que se cantan para incitar tu memoria. No te decepciones si la trama y la dicción no son todo lo que cabría esperar en el drama hablado o en un poema recitado; a fin de cuentas, no es lo mismo la voz hablada que la voz cantada. Una excelente opción para conocer el libreto es el sitio KAREOL, donde encontrarás el libreto en el idioma original y su traducción al español de muchísimas óperas.

II. ¿Cómo suena la ópera?
Conocer previamente la música también es importante: encontrarás que existen piezas orquestales como la obertura y los intermezzos, además de las arias, dúos, tercetos, ensambles y coros. Actualmente, en las plataformas como YouTube, Spotify, Amazon Music, etc., puedes encontrar fácilmente óperas completas o selecciones de arias famosas. Conocer de antemano la música nos permite concentrarnos en la interpretación de los cantantes y de la orquesta. Si el compositor usa motivos conductores o frases musicales siempre asociadas y/o identificando personajes, lugares o cosas, apréndelas de memoria. (Aquí te decimos qué es un Leitmotiv.) Uno de los grandes placeres que se pueden tener al escuchar música familiar es la anticipación, exacta o vaga, de lo que viene a continuación, y luego disfrutar cuando los artistas cumplen a satisfacción nuestra expectativa.

III. ¿Quién es quién en la ópera?
Estudia los principales personajes para que conozcas a cada uno como una personalidad distinta e individual. Algunas óperas, pero no todas, son tan hábilmente eficaces en la caracterización como cualquier novela o drama hablado. Deberás conocer a los personajes para que entiendas no solo lo que hace cada uno y cómo se siente, sino también cómo actuaría y cómo se sentiría en una situación diferente. Sin esa comprensión de los personajes más importantes, delineados tanto por el libretista como por el compositor, uno no percibirá todas las sutilezas de la ópera. Cuanto mejor entiendas a los personajes, más a fondo apreciarás sus expresiones dramáticas y musicales.

IV. ¿Danza en la ópera?
Ten en cuenta las óperas a veces tienen ballet. Descifra por ti mismo si se incluye para avanzar en el progreso del drama o si es más bien un entretenimiento para un efecto decorativo. Si es únicamente para el último propósito, disfruta el espectáculo sin preocuparte de qué tanto contribuye al espíritu dramático o al desarrollo de la trama. Imagina cómo se vería escenificado: esto le añadirá interés al número de danza cuando lo veas representado.

V.  ¡Disfruta!
¿Estás dispuesto a disfrutar de lo que vas a ver y a escuchar? El famoso escritor Nathaniel Hawthorne tenía toda la razón cuando dijo que “ningún artista podía hacerle sentir nada en contra de su voluntad” o, podemos agregar, sin su activa cooperación. Debes estar de buen humor y con una mente abierta e incluso ávida de recibir lo que la obra te va a ofrecer. Recuerda que en la apreciación de cualquier arte por lo menos se necesitan dos personas: el artista y el que disfruta de la obra. Debes, a tu manera, estar tan atento y activo como el artista. Esta es tu parte y es esencial.

Aquellos que han tenido alguna formación y experiencia en música pueden sin preparación especial obtener un cierto disfrute, aunque no en su totalidad, de lo que se toca y canta; y ver una ópera por primera vez sin ninguna referencia también puede ser una manera de acercarse al género, algo así como el “amor a primera vista». Pero lo cierto es que la ópera es más que música, vocal o instrumental, es una fusión de todas las artes participantes que hacen que cada una sea más efectiva de lo que podría ser en forma independiente, y que en su conjunto conforman un espectáculo que mueve todas nuestras emociones. Cuanto mejor sea la preparación que hagas, mayor disfrute obtendrás.


¿Qué leer sobre la ópera?
Existe una enorme cantidad de libros sobre ópera, pero creemos que una buena introducción incluiría:

The Oxford Illustrated History of Opera. Roger Parker. Oxford University Press (en inglés y español)

Ópera: Compositores, Obras, Intérpretes. Andras Batta. Editorial H. F. Ullmann

La Ópera: una historia social. Daniel Snowmann. Editorial Siruela

¿Qué ver?

Aunque no hay dos personas que sugieran una misma selección de óperas para empezar, esta es nuestra selección para una primera experiencia (¡al hacer clic en el título de la ópera se podrá acceder al libreto de cada título!).

Estas son 10 óperas con un encanto inmediato y que seguramente te van a hechizar:

Willis Thomson, quien tiene gran experiencia en introducir gente joven a la ópera, dice que, en seleccionar obras para este fin, él utiliza siete criterios:

  1. Debe tener muchas arias de melodía agradable.
  2. Debe tener una línea melódica fuerte.
  3. Debe tener un canto lírico.
  4. Debe tener escenarios y vestuario vistosos.
  5. Un ballet es deseable.
  6. La orquestación debe mostrar gran habilidad musical.
  7. Debe haber unos pocos pasajes largos que no serán de música difícil para el principiante.

La mayoría de las óperas sugeridas en la primera lista satisfacen este criterio en buena medida.

Conocedores, fanáticos, operópatas y melómanos: ¿Cuál nos faltó?