György Vashegyi: “Sin arte, la vida no vale la pena”

György Vashegyi: «La ópera me interesa por el drama, por su conexión con la condición humana…»

György Vashegyi (Hungría, 1970) es director y fundador de la orquesta Orfeo y del Purcell Choir, y también es Presidente de la Academia Húngara de las Artes. Su discografía comprende óperas famosas de Rameau, así como títulos desconocidos de compositores de la misma época como Boismortier, Mondonville y Gervais. El especialista en ópera barroca francesa conversa con Pro Ópera y ahonda en el concepto de «música antigua», el funcionamiento de su orquesta, Haydn en Hungría y su papel indispensable en el Clasicismo, y la recuperación de repertorios olvidados.

¿Cuáles son las funciones del presidente de la Academia Húngara de las Artes?
Soy responsable del presente y del futuro de las artes en Hungría hasta noviembre de 2023. Se trata de una posición no política; fui elegido mediante una votación secreta por parte de los miembros académicos y mi trabajo es dar consejo en cuanto a la cultura y el arte de mi país. El arte es necesario para la vida humana; sin arte, la vida no vale la pena.

¿Qué es la música antigua? ¿Es posible recuperar el sonido del pasado mediante la interpretación históricamente informada?
Tenemos que definir qué es “música antigua”. Para mí, es todo repertorio cuyo compositor ya no está vivo, por la simple razón de que ya no puedo preguntarle cosas básicas sobre su partitura. No importa mucho si murió hace dos años o hace 400, para entender la música tenemos que hacer investigación. Y por supuesto que los instrumentos de época —ya sean auténticos o copias— contribuyen a entenderla. Los compositores de antes eran gente normal que quería tener éxito, y por lo tanto escribieron para los instrumentos que tenían.

En el caso de las voces, Mozart por ejemplo escribía para los cantantes hasta que los conocía, porque estaba en su interés mutuo que la composición funcionara lo mejor posible. ¡Sería bueno tener copias de los cantantes originales! [Ríe.] Como eso no es posible, tenemos que encontrar en las voces de hoy cuáles son similares a las de antes, investigando cuáles pudieron haber sido las cualidades vocales de los cantantes específicos para los que se escribió tal o cual aria.

Las salas y su acústica son importantes también. En el curso de los últimos 20 años he tenido el privilegio de tocar más de 200 conciertos en el Palacio de Esterháza, donde trabajaba Haydn: es una sala pequeña, y sabemos que Haydn contaba con 3 primeros violines, 2 violines segundos, una viola, un violonchelo y un contrabajo: ¡la sección de cuerdas de la orquesta sinfónica de Haydn era del tamaño de la mitad de una orquesta de cámara moderna!

Nos interesan los compositores, sus ideas, y sobre todo hacer sus obras maestras, la música que genera una cierta catarsis, que te haga mejor persona y que te haga feliz. Pero, si queremos entender la música, tenemos que hacer investigación, y es de eso de lo que se trata la interpretación históricamente informada.

La Orfeo Orchestra & Purcell Choir

¿Cuál es la historia y el modus operandi de la orquesta Orfeo y del Purcell Choir?
Acabamos de celebrar el concierto por el 30 aniversario de la orquesta Orfeo, basada en Budapest y fundada en 1991. El Purcell Choir lo fundé en 1990 y hemos recorrido juntos este camino, a lo largo del cual por supuesto que ha habido grandes cambios. En este concierto, ¡los dos últimos violinistas primeros no habían siquiera nacido cuando se fundó la orquesta! Desde hace 31 años hemos hecho cientos de conciertos, así como óperas y grabaciones con los que hemos aprendido mucho, y estamos tratando de evolucionar todavía más en las siguientes décadas.

¿Estos ensambles se han dedicado a la recuperación de óperas francesas poco interpretadas. ¿Cómo se sabe qué obras merecen ser rescatadas del olvido?
Hice mi primer CD en 1980 para el sello Hungaroton, que en ese momento tenía la filosofía de grabar solo música que no hubiera sido grabada antes. Así que tuve que ponerme a investigar y, encontrando partituras increíbles, descubrí que lo que conocemos de la música de los siglos XVII y XVIII es solo un 5%, aproximadamente, de lo que se existe. Desde luego, lo que sobrevive es probablemente solo un 20% de lo que se escribió…

Tenemos la tendencia de ver la historia de la música desde la perspectiva del siglo XX: pensamos que están los genios, luego los grandes maestros, y luego los buenos. Pero, si no conocemos las obras, no es justo decir eso. En mi experiencia, la clasificación de los compositores en primera, segunda y tercera clase no existía en los siglos XVII y XVIII. Cuando escuchas ciertas piezas de compositores cuyos nombres no son conocidos, te das cuenta de que algunas son tan buenas como, por ejemplo, la música de Claudio Monteverdi.

¿Qué periodos musicales abarca su repertorio?
El repertorio que hago con mis grupos empieza a principios del siglo XVII, con el Orfeo de Monteverdi, y termina con la muerte de Mendelssohn; así que abarca unos 250 años.

Con orquestas sinfónicas y teatros de ópera hago Verdi y hasta música contemporánea. Pero lo que más me interesa es la música francesa. Tenemos por ejemplo a Rameau, que era un genio absoluto, y están también Boismoritier, Mondonville y Gervais, un gran, gran compositor de quien tenemos el orgullo de haber grabado su ópera Hypermnestre, ¡una verdadera obra maestra que se tocó durante 50 años en la Ópera de París! Entre 1716 y 1766, compositores como François Couperin y el mismo Rameau la vieron muchas veces. Sabemos perfectamente que el público esperaba con ansias la passacaille del Acto IV: una joya.

En cuanto al repertorio alemán sacro, otro de mis intereses, grabamos recientemente la Pasión-pasticcio de Graun, Telemann y Bach para el sello Glossa. Y próximamente sale al mercado una pasión olvidada de Gottfried Heinrich Stölzel (1690–1749). Se trata de una de las obras más importantes que sobreviven dentro de la tradición de las pasiones alemanas; esta obra no se ha escuchado desde que fue compuesta en el siglo XVIII.

Joseph Haydn (1732-1809)

¿Podría considerarse a Haydn como el primer compositor húngaro, dada su estrecha relación con la corte del Palacio de Esterháza, para la que trabajó durante tres décadas?
¿Qué es lo húngaro? Haydn, desde luego, no nació en Hungría ni hablaba húngaro, pero sí usaba palabras húngaras. Por ejemplo, a la ciudad de Eisenstadt (Austria) le llamaba Kismarton… Y si los ingleses consideran a Händel un compositor inglés, podemos decir lo mismo de Haydn y Hungría, dado que en el siglo XVIII, aunque sí existían categorías nacionales, identidad y nacionalismo, lo hacían en una forma muy diferente a después de las guerras napoleónicas.

Haydn es muy importante para nosotros, húngaros, pero sobre todo es una figura capital en la historia de la música. Lo que realmente lo une a Hungría es que ahí pudo concretar sus planes y convertirse por consecuencia en uno de los más grandes compositores de todos los tiempos gracias a la generosidad de su patrón, el príncipe húngaro Nikolaus Esterhazy, quien era mucho más que un simple aristócrata; entendía perfectamente el arte y la música. Además, era de las personas más ricas de Europa; tenía mayores ingresos que el rey de Inglaterra.

Haydn es un actor indispensable en la historia del desarrollo del estilo clásico de Viena. En 1771, por ejemplo, una de las composiciones más importantes que se escribieron fue su Salve Regina en sol menor, una obra por desgracia no muy conocida y que lamentablemente casi no se interpreta, pero que es en verdad una obra maestra al nivel del Réquiem de Mozart. Es una de las obras sacras de música clásica de la Escuela de Viena más importantes del repertorio, y fue escrita en Hungría.

Porque el estilo clásico vienés se desarrolló en Salzburgo con Mozart, quien lo llevó a Viena; esto por un lado. Por el otro, Haydn hizo lo mismo en Esterháza, donde tenía una de las orquestas de más alto nivel en Europa a su disposición, conformada por algunos de los mejores músicos que ha habido: esta es la conexión real de Haydn con Hungría. Pero su importancia a nivel internacional era enorme. Fue un compositor muy europeo que fue adorado en todo el continente y más allá, especialmente después de instalarse en Londres. Tuvo estudiantes de todos lados que venían a buscarlo, y no es posible encontrar un solo compositor en el Romanticismo alemán que no estuviera ligado de alguna forma a Haydn.

Por cierto, ¡una parte de mi familia es de la misma región donde nació Haydn en Austria!

¿Existe música húngara antes de Haydn todavía pendiente de ser explorada ahora que se ha creado el Haydneum? ¿Cuál es el objetivo de esta nueva institución?
La identidad nacional húngara nació a finales del siglo XVIII, luego tuvimos la revolución nacional contra Austria a mediados del XIX, y después la monarquía, que es parte de nuestra historia… Haydn vivió aquí y tenía raíces musicales en el folclor húngaro (confundido a veces con el turco, pues para los austriacos era igualmente exótico), pero para nuestra nueva institución buscaremos repertorio desde los inicios del siglo XVII, cuando por cierto peleamos fuertemente contra los turcos, y hasta el Congreso de Viena y la caída de Napoleón. Son 200 años llenos de tesoros, y tenemos archivos con cantidades enormes de muy buen material que hemos empezado a investigar.

Por supuesto que la historia musical húngara es hermosa —¡y nos enorgullecen Liszt, Bartók, Kodály y Dohnányi!—, pero estamos fundando esta nueva institución, el Haydneum, como un centro estatal húngaro para la música antigua. Va a ser como el Centro de Música Barroca de Versalles, y se va a dedicar a la investigación en cuando a práctica interpretativa histórica, instrumentos y partituras, con un énfasis en el repertorio vinculado a nuestro país y a su herencia musical.

Usted estudió violín, clavecín y oboe. ¿Cómo contribuye esta formación en su trabajo como director?
Efectivamente, tuve la suerte de estudiar estos instrumentos y casi me convierto en oboísta; era mi instrumento principal. Es muy útil porque, cuando diriges tanto orquestas de instrumentos antiguos como modernos, al haber aprendido por ejemplo el violín, entiendo las problemáticas de los arcos (por ejemplo, tenuto quiere decir cosas muy distintas en una orquesta moderna que en una de instrumentos de época; la misma palabra tiene significados diferentes…), así que sé qué opciones existen y les puedo decir a los músicos qué es lo que quiero.

Cuando dirijo Mozart, Rossini o Verdi en la ópera estatal el tiempo es limitado, y a veces con uno o dos ensayos hay que mostrar directamente cómo quieres las cosas, pues no siempre hay el tiempo para explicarlo todo. También toco bajo continuo (clavecín y órgano) en la orquesta Orfeo, cuando tenemos un director invitado. ¡Creo que todo director debería estudiar instrumentos!

Jean-Philippe Rameau (1683-1764)

¿Cómo se construye el sonido de una orquesta húngara que hace música barroca francesa? ¿La orquesta se compone solamente de húngaros o es un ensamble internacional?
Existen desde luego orquestas internacionales muy buenas, pero nuestra filosofía aquí es que tenemos tantos músicos talentosos húngaros que queremos usarlos; tenemos una tradición de cuerdas fantástica en Hungría. Queremos juntar a los mejores músicos y cantantes que podamos y usarlos.

Dicho esto, invitamos solistas con un alto grado de especialización, como Pier Luigi Fabretti, uno de los mejores oboístas del mundo y que toca regularmente con Cecilia Bartoli; o Simon Standage, violinista inglés con una experiencia y conocimiento increíbles, lleno de energía, muy sólido, y que sigue tocando fantásticamente a sus casi 80 años. ¡Queremos gente especializada y con ese tipo de experiencia que pueda transmitir su conocimiento a los jóvenes —y a veces no tan jóvenes— húngaros de la orquesta!

¿Qué significa la ópera para György Vashegyi?
La ópera me interesa por el drama, por su conexión con la condición humana… Cuando fui admitido en la Academia de Música como estudiante de dirección a los 18 años, en 1988, preguntaron en la primera clase a todos los nuevos estudiantes qué música nos gustaba. Algunos dijeron “orquesta”, “sinfonías”, “ópera”; pero yo dije “la música dramática” (¡dramma in musica!). Fue una respuesta un poco extraña para ellos, pero creo que es una buena respuesta: me interesa la música cuando es dramática, y el arte en general cuando se trata de la naturaleza humana.

¿Qué grabaciones suyas podemos escuchar para empezar a conocer ópera barroca francesa o para adentrarnos en ella?
Estamos muy orgullosos de que la BBC ha seleccionado dos de nuestros discos en su lista con lo mejor de 2020. Nos sentimos halagados y nos da mucho gusto formar parte de esta selección de 18 grabaciones. Para entender la ópera barroca francesa conviene entender un poco de francés pero, si no es el caso, si entiendes el lenguaje de la música de todos modos te vas a enamorar totalmente de Rameau, su música es hermosa, es una puerta al cielo. Recomiendo escuchar Naïs, Les indes galantes y Dardanus, que hemos grabado recientemente para el sello Glossa. Se trata de la versión de esta ópera completada por Rameau en 1744 e incluye una hora de música nunca antes interpretada desde el siglo XVIII. Es una pieza increíble.

Además de Rameau, hemos grabado Les voyages de lamour de Boismortier e Isbé de Mondonville.

¿Algo que quiera añadir para nuestros lectores en México?
¡Quiero recomendar a todos venir a Hungría y visitar este hermoso país lleno de arte, naturaleza, gente amable, talentosa, y mil años de maravillosa historia que comienza en el siglo XI, así como una rica herencia cultural! Amo a mi país y estoy muy feliz de estar aquí.