María Rey-Joly: “La zarzuela me permite expresarme como cantante y actriz”

“Es el teatro el que me mueve, y utilizo cualquiera de sus lenguajes para expresarme. Ya sea cantando, con un texto o con el lenguaje gestual” © Gusbersan

La versatilidad artística y vocal de la soprano madrileña María Rey-Joly la ha llevado a convertirse en una destacada intérprete del repertorio operístico, sinfónico, de cámara, y zarzuela. Su repertorio abarca papeles de óperas que van desde Mozart hasta Wagner, pasando por Verdi, la música antigua, y preclásica, como La Clementina de Boccherini. Se ha presentado en la Ópera de Lausana en Suiza, el Teatro de La Zarzuela y el Teatro Real de Madrid, así como el de la Maestranza de Sevilla, el Campoamor de Oviedo, el Giuseppe Verdi de Trieste, el Giglio de Lucca, el Regio de Turín y el Teatro Juárez de Guanajuato, por mencionar algunos. 

En esta entrevista, María nos cuenta cómo ha logrado diversificar su carrera, y ahonda sobre su interés por el canto y la actuación. También nos cuenta sobre la experiencia de volver a pisar un escenario después de estos meses de pandemia.

¿Qué fue lo que te atrajo al canto y por qué decidiste hacerlo tu profesión?
El canto estuvo siempre presente en mi vida, desde pequeña; mi madre también era soprano. Pero que al final se convirtiese en mi profesión fue algo que sucedió de manera casual, al principio estudiando piano y violín para, por fin, terminar dedicándome por completo a la lírica.

La reina Isabel en Sueño de una noche de verano de Joaquín Gaztambide en el Teatro de la Zarzuela de Madrid. © Javier del Real

¿Como definirías en la actualidad tu voz y como te gustaría que presentarte por primera vez frente a un publico que no te conoce?
Tengo una voz de extensión amplia y de agudo potente. Una voz lírica coloratura con tintes dramáticos. A la hora de que me oigan por primera vez, prefiero que me conozcan cantando un rol entero, e interpretando un personaje en el escenario. No solo hay que escuchar, hay que mirar y sentir.

¿Cómo resumirías tu trayectoria artístico-vocal y cuál es el papel que has interpretado que más satisfacción te ha dado?
En mi carrera he tenido la oportunidad de hacer papeles muy distintos y variados, algo que realmente me encanta. Empecé centrándome sobre todo en la ópera y la zarzuela, y guardo un recuerdo especial de la Fiordiligi del Così fan tutte que hice en la producción de Giorgio Strehler en el Piccolo Teatro de Milán; como también me siento orgullosa de ser una invitada habitual del Teatro de la Zarzuela, donde he aprendido mucho sobre este género que tanto quiero. Con el tiempo he ido incorporando proyectos, y no solo líricos, buscando en la interpretación otras maneras de expresarme como artista. De esta forma he conseguido encontrar un equilibrio entre cantante y actriz, lo cual me hace muy feliz.

¿Cuál es el repertorio que actualmente estas cantando y qué papeles te gustaría incorporar a él más adelante?
Me siento muy cómoda en Mozart, con roles como Fiordiligi, Donna Anna, Vitellia, Donna Elvira, Elletra. También en el repertorio francés y el Verdi lírico. Poco a poco tengo intención de incorporar papeles más dramáticos, pero ese será un trabajo que tomaré con calma y respetando mucho la voz.

En tu biografía te defines como soprano y como teatrera. ¿Cómo significa para ti ser “teatrera” y qué implica desde el punto de vista actoral?
Fue el director Albert Boadella quien me llamó en una ocasión “teatrera”. Me estaba dirigiendo en una obra suya y decidí tomar el término como un reflejo de la verdadera emoción que siento por mi profesión. Es el teatro el que me mueve y utilizo cualquiera de sus lenguajes para expresarme. Ya sea cantando, con un texto, o con el lenguaje gestual.

Hablabas de tu interés y de tu trayectoria interpretando zarzuelas. ¿Qué dificultades vocales o artísticas plantea este género con relación a la ópera? ¿Qué puedes aportarle a la zarzuela como cantante de ópera y viceversa?
Me encanta la zarzuela porque me da la posibilidad de comunicarme en mi idioma y desde mis raíces. No hay gran diferencia entre la zarzuela y la ópera en cuanto a la vocalidad y al canto. Es el texto hablado el que va a presentar más dificultad, ya que es necesario otro tipo de proyección y articulación, así como una interpretación actoral. Esto es lo que hace que me sienta muy cómoda en este género. Me permite expresarme como cantante y actriz. Asimismo, esto hace que uno se enriquezca como intérprete, lo que será siempre muy positivo a la hora de hacer ópera.

Has formado parte de elencos de zarzuelas que se hicieron en Madrid y otras ciudades de España con fastuosas escenografías y vestuarios de diseñadores conocidos, dirigidas por renombrados directores de escena y de orquesta, a un nivel sobresaliente. Entonces ¿por qué consideras que no se presentan más zarzuelas en teatros fuera de España?
Fuera de España no se cuenta con una tradición en este género y esto hace más complicada su programación. El problema es que, si no se programa, se hace más difícil que la gente la conozca y que se genere un acercamiento. Sinceramente no sé por qué que no se programa más en escenarios internacionales; es algo que para mí no tiene sentido, dada su enorme calidad. Lo que sí te puedo decir es que cada vez que he tenido la oportunidad de representar zarzuela fuera de España el éxito y la aceptación han sido enormes. La zarzuela triunfa allá donde vaya.

¿Puedes hablarnos más esto?
Sí. He tenido diversas experiencias con zarzuela y con música española, en recital y en representación escenificada, y siempre con una magnífica recepción. Por ejemplo, en el Teatro Verdi de Trieste, Italia, con un montaje de Emilio Sagi de La generala de Vives, donde personifiqué a la Princesa Olga, o también en el Teatro Nacional de San José de Costa Rica, en un recital de zarzuela en el que se interpretaron romanzas, números de coro y de orquesta, y fue tan grande el éxito que el público salió entusiasmado y con ganas de querer ver más zarzuela.

¿Qué nos puedes decir acerca de The Opera Locos, el espectáculo del que has formado parte en recientes temporadas, con el que has hecho giras por España y Europa y que ha recibido premios, así como también de ¿Y si nos enamoramos de Scarpia?, cuya temporada acabas de terminar ahora a finales de agosto?
The Opera Locos es un espectáculo gestual de la compañía Yllana, basado en el mundo de la ópera, en donde sus cinco intérpretes utilizan diferentes fragmentos o arias de ópera para expresar sus emociones. Son las vivencias de una compañía de ópera que va a provocar que el público se ría, se emocione, se conmueva, e incluso llore. Es el triunfo del amor. [Nota del autor: La producción de The Opera Locos que ganó el premio Max 2019 a Mejor Espectáculo Musical en España se representó por primera vez en la Ciudad de México en junio de 2019 en el Teatro San Rafael.]

De igual manera, en la función de ¿Y si nos enamoramos de Scarpia?, de Albert Boadella, se utiliza el ambiente de la ópera para desarrollar un espectáculo. Es la obra que recién terminé a finales de agosto en los Teatros del Canal de Madrid. En este caso se trata de una función teatral donde se intercala el texto hablado con fragmentos de ópera. Mi personaje es una soprano que ataca el machismo en la ópera mientras intenta ensayar un recital con el director y otra soprano. ¡Es una reyerta lírica!

¿Consideras que este tipo de proyectos —que son adaptaciones de óperas— han hecho cambiar en ti el concepto inicial que tenías de lo que es la lírica y el canto?
Pienso que lo ha enriquecido, porque le brinda más opciones y elimina barreras, ya que no hay límites.

Otro proyecto reciente y importante para ti fue dar vida al papel principal de la ópera Agnese del compositor Ferdinando Paer en Turín, con la dirección musical de Diego Fasolis: el primer montaje moderno de esta ópera desconocida. ¿Qué nos puedes contar de esa experiencia y sobre la ópera?
Fue un privilegio dar vida a Agnese de la mano del maestro Fasolis. Agnese es una ópera semiseria con influencias belcantistas, tanto de Rossini como de Mozart. Creo que la mayor dificultad que tuvimos fue hacerlo después de tanto tiempo sin llevarse a los escenarios; mostrar al gran público una ópera desconocida sin tener referencias.

¿Cuál es el teatro que en tu carrera te ha dejado la mejor impresión?
El Teatro de la Zarzuela; allí comencé mi carrera, y a él me siento profundamente ligada.

¿Qué recuerdos tienes de tu paso por el Festival Cervantino de Guanajuato en México en su edición 2012?
Hicimos una ópera de Tomás Marco titulada El caballero de la triste figura; en el mejor sitio para nuestro Quijote. Fue una de esas bonitas experiencias que se te quedan grabadas. Por el magnífico Festival, el Guanajuato mágico, el maravilloso Teatro Juárez y el cálido público. ¡Ya estoy deseando volver!

¿Te consideras satisfecha con lo que has logrado en tu carrera o te quedan aun más retos por cumplir? ¿Qué proyectos futuros tienes?
Creo que soy una privilegiada y me siento profundamente agradecida por todo lo que la profesión me ha brindado hasta el momento. En el futuro seguirá habiendo más ópera, teatro, zarzuela, así como también The Opera Locos. En septiembre seré Musetta en la Ópera de Lieja, en Bélgica, y en ese mismo teatro seré Fiordiligi en abril de 2021.

¿De qué forma has aprovechado este periodo inesperado de inactividad para tu beneficio personal y artístico?
Lo he aprovechado para estudiar, trabajar técnicamente y preparar nuevos proyectos. También ha sido un momento de reflexión, de pararse y pensar, lo cual fue algo inevitable y necesario. 

¿Y si nos enamoramos de Scarpia?

Eres de las pocas artistas que ha tenido una intensa actividad durante este convulsionado periodo. ¿Cómo describirías esta experiencia?
Con The Opera Locos hemos estado 3 semanas, haciendo un total de 18 funciones. Tanto en este caso como en las funciones de ¿Y si nos enamoramos de Scarpia?, 4 semanas también en los Teatros del Canal con un total de 20 representaciones, que concluyeron a finales de agosto; la respuesta del público ha sido tremendamente cálida. Estaba deseando volver a disfrutar del teatro y así se ha visto reflejado con una afluencia importante en cada espectáculo, llegando incluso a llenarse en algunas ocasiones, siempre dentro del aforo reducido previsto en este momento. 

Por parte del teatro se ha realizado un protocolo extremadamente cuidadoso para cada representación, haciendo que el público que venía por fin al teatro se sintiera muy seguro: mascarillas en todo momento, sana distancia, orden tanto a la hora de acceder a la sala como para salir de ella, gel desinfectante, mitad de aforo en la sala. Nosotros, los artistas, nos hemos hecho pruebas en diferentes momentos para poder realizar nuestro trabajo con total seguridad. Los Teatros del Canal han hecho un esfuerzo valiente y necesario y esto ha sido reconocido por el público y muy valorado por los profesionales que trabajamos en él.

¿Como ves el futuro de la lírica? ¿Consideras que volveremos al teatro como lo hacíamos en el pasado?
El teatro con restricciones es algo que ya estamos viviendo gracias a teatros valientes que apuestan por la cultura con todas las medidas de seguridad pertinentes. Como el de los Teatros del Canal, donde como ya mencioné hicimos esas dos producciones con un público cálido deseoso de vivir de nuevo el teatro. Por mi parte, sí, espero y confío en que volveremos a los teatros como antes. ¡Ese es mi mayor deseo!