Benjamin Bernheim — Boulevard des Italien

Benjamin Bernheim (tenor), Florian Sempey (baritone),
Orchestra del Teatro Comunale di Bologna, Frédéric Chaslin
Deutsche Grammophone CD

El tenor francés Benjamin Bernheim presentó su segundo disco con una temática bastante interesante. Como el título lo indica, la calle conocida en París como el Boulevard des Italiens es el tema que unifica las piezas que forman parte de esta inteligente selección de arias (y un dueto). Como lo explica el intérprete en varias entrevistas, el propósito de este material es mostrar la historia de las óperas de compositores italianos que se estrenaban en París con un libreto en francés o traducido del italiano al francés durante el siglo XIX.

Fue la llamada Ciudad Luz la que brindó grandes oportunidades de expandir su repertorio y dio nuevas ideas musicales a los compositores italianos, que se sintieron atraídos por lo que París les ofrecía tanto artística como monetariamente. Con la Opéra Garnier en un extremo y la Opéra-Comique en el otro, el Boulevard des Italiens fue el lugar donde nació esta bella unión. Así, pues, escuchamos selecciones de casi un siglo de óperas de compositores italianos que estuvieron ligados al Boulevard y las casas de ópera que en él se encuentran. 

Compositores como Luigi Cherubini, Gaspare Spontini, Gaetano Donizetti, Giuseppe Verdi, Giacomo Puccini y Pietro Mascagni estrenaron y presentaron algunas de sus obras más importantes en París, de las cuales Bernheim interpreta algunas arias que presenta como novedades en este disco. Frédéric Chaslin dirige la Orchestra del Teatro Comunale di Bologna en este material sonoro. La asociación francesa Palazetto Bru Zane, encargada del rescate de óperas francesas poco conocidas del siglo XIX, ayudó en la curaduría de este álbum.

Comienza el disco con una rareza: el aria de Pinkerton ‘Addio fiorito asil’ de Madama Butterfly cantada en su versión francesa: ‘Adieu, sejour flori’. Es interesante notar cómo el fraseo y el legato en esta aria son aún más importantes y notorios cuando se interpreta en francés. Bernheim lleva la emoción in crescendo con buen gusto, sin desbordarse. Resalta mucho la manera en que Chaslin hace que la orquesta muestre la paleta de colores y el lirismo de la pieza. 

Madama Butterfly de Puccini – Adieu, sejour fleuri – YouTube

Le sigue el aria de Tonio ‘Pour me rapprocher de Marie’ de La fille du Régiment de Donizetti, ópera que se estrenó en la Opéra-Comique en 1840. Aunque esta aria no es la famosa de los nueve Does, es igualmente difícil por pedirle al tenor un fraseo impecable. Bernheim sale airoso de su interpretación y muestra una dicción clara con una línea de canto exquisita. Donizetti tuvo mucho éxito en los teatros parisinos, con óperas representadas al mismo tiempo en varios de ellos. Una de ellas fue La favorite, cuya versión original en francés poco a poco le ha quitado reflectores a la versión en italiano que se hacía entre los años 50 y 70 del siglo XX. Estrenada en la Opéra de Paris en 1840, Bernheim canta de dicha ópera el aria de Fernand ‘Ange si pur’, de nuevo mostrando un fraseo sutil y elegante. 

Verdi estrenó Don Carlos en la Opéra de Paris en 1867 con un libreto de Camille du Locle y Joseph Méry. Con el formato de una grand opéra en cinco actos, el primero es conocido como el Acto de Fontainebleau, del que Bernheim canta con gran expresividad el aria ‘Fointainebleau! Forêt immense… Je l’ai vue!’, mostrando una brillantez tímbrica homogénea. A diferencia de su versión en italiano, en el Don Carlos francés se requiere un refinamiento y una cierta contención de sentimientos para adecuarse al estilo musical; digamos que este Don Carlos es más introspectivo. 

Una de las muchas joyas de este CD es el dueto entre l’enfant d’Espagne y Rodrigue, marquis de Posa, también de Don Carlos; la edición que interpreta Bernheim junto con el barítono Florian Sempey fue tomada de la primera versión de la ópera, sin el corte que se le haría posteriormente a su estreno. Sus voces se acoplan de manera perfecta, haciendo matices y mostrando los cambios de intensidad dramática de los personajes. 

Volviendo a Donizetti, Bernheim interpreta la bellísima y muy difícil aria ‘Seul sur la terre’ de Dom Sébastien, roi de Portugal, ópera estrenada en la Salle Le Peletier de la Opéra de Paris en 1843. El tenor que la estrenó fue Gilbert Duprez, famoso por revolucionar el canto al cantar los sobreagudos con voz de pecho y no en falsete. Al escuchar esta aria podemos notar que Donizetti supo explotar al máximo las cualidades vocales de Duprez. Bernheim logra plasmar el gran lirismo del aria, además de afrontar con gran técnica los sobreagudos que requiere, que se expanden y brillan con squillo, empleando el falsete en algunas modulaciones hasta crecerlo a voz plena.

Spontini estrenó su ópera La Vestale en la Opéra de Paris en 1807 con un libreto en francés de Etienne de Jouy. Bernheim canta aquí el aria de Licinius ‘Qu’ai-je vu?… Julia va mourir!’. Escuchamos cierta influencia de la música de Christoph Willibald Gluck en el estilo musical de Spontini y Bernheim muestra su versatilidad estilística y adapta su voz a los requerimientos de esta aria. 

Otra joya poco conocida del repertorio que aborda Bernheim es la ópera Ali Baba, ou Les quarante voleurs, una tragédie lyrique en cuatro actos y un prólogo con libreto de Eugéne Scribe y música de Cherubini. Esta obra tuvo su estreno en la Salle Le Peletier en 1833. Escuchamos de esta ópera el aria de Nadir ‘C’en est donc fait… C’est de toi, ma Delie’, con un estilo muy parecido al de François-Adrien Boieldieu y Adolphe Adam. Bernheim maneja muy bien el recitativo inicial y sorprende, de nuevo, la claridad y la precisión de su dicción. Canta los sobreagudos con una mezcla de falsete y voz de pecho que estilísticamente le queda bien al aria. 

De regreso a Verdi, Bernheim incluye el aria de Roger ‘L’Emir auprès de lui m’apelle… Je veux encore entendre ta voix’ de Jérusalem (basada en su I lombardi alla prima crocciata de febrero de 1847). Fue estrenada también en La Salle Le Peletier en noviembre de 1847 y está escrita en el estilo de una grand opéra. El tenor hace gala de su elegancia vocal y de un fraseo impecable con una intervención bellísima por parte de la orquesta. Chaslin le da un tempo muy lucidor para resaltar la hermosa melodía verdiana que acompaña a esta aria. Por estilo, de nuevo, emplea otra vez el falsete mezclado con la voz de pecho en el sobreagudo final. 

En 1855, Verdi estrenaría su segunda ópera en París: Les vêpres siciliennes, de la cual escuchamos el aria de Henri ‘Ô toi que j’ai chérie’. Es un rol casi heroico, en el estilo de Arnold en Guillaume Tell de Gioachino Rossini o de Raoul de Nangis en Les huguenots de Giacomo Meyerbeer, pidiéndole al tenor no solo contar con un impecable registro del grave al agudo, sino también sobreagudos seguros y bien timbrados. Bernheim logra este balance con creces y esperamos que un día cante esta ópera completa.

Otra de las joyas poco conocidas de este disco es el aria de Giorgio ‘(Amica!…) Vous restez á l’ècart… Pourquoi garder ce silence obstiné?’ de la ópera Amica de Mascagni. Esta obra se estrenó en el  Théâtre du Casino de Montecarlo en 1905, con un libreto en francés de Paul Berél. Ya el lenguaje musical de esta ópera nos muestra una obra más ‘moderna’ aunque se conservan las melodías de gran lirísimo en la orquesta y en la voz. No es el Mascagni de Cavalleria Rusticana, sino un Mascagni más afrancesado, sin la desbordada intensidad de su ópera más famosa. Es una obra de carácter más íntimo y que requiere de una interpretación refinada, como la que Bernheim le confiere.

Amica, de Mascagni – Pourquoi garder ce silence obstiné? – YouTube

El disco culmina con el aria de Cavaradossi ‘O de beautés égales’ (conocida en italiano como ‘Recondita armonia’) en su versión en francés donde, como sucedió con el aria de Pinkerton con la que comienza el disco, escuchamos cómo cambia la intención y la interpretación vocal del aria al ser cantada en francés. Bernheim acaricia cada frase y parece cantar toda de una sola respiración, dada la sutileza con la que la interpreta.

La dirección de Chaslin es vibrante: conoce bien el estilo de cada pieza y hace lucir a la Orchestra del Teatro Comunale di Bologna en este interesante recital del tenor Benjamin Bernheim que nos introduce al mundo musical del siglo XIX francés en un lugar mítico que marcó a la lírica mundial: el Boulevard des Italiens.