Freddie de Tommaso: Passione

Freddie de Tommaso: Passione

Freddie de Tommaso: Passione
London Philharmonia; Renato Balsadona
DECCA CD

El tenor anglo-italiano Freddie de Tommaso presenta su primer disco con la marca DECCA, dedicado a sus sus ídolos del pasado, entre ellos Franco Corelli. En vez de escoger una lista de arias conocidas de tenor, como hace la mayoría de los cantantes de su tesitura en su debut discográfico, De Tommaso seleccionó dieciséis canciones napolitanas que muestran las mejores cualidades de su voz y ese temperamento interpretativo que le viene de su herencia italiana por el lado de su padre, cuyos autores son Carlo Innocenzi, Paolo Tosti, Arturo Buzzi-Peccia, Eduardo di Capua, Alfredo Mazzucchi, Rodolfo Falvo, Nicola Valente, Ernesto Tagliaferri, Salvatore Cardillo, Stanislao Gastaldon, Tulio Trapani. El disco incluye también dos canciones compuestas por Giacomo Puccini, una por Vincenzo Bellini, una de Ruggero Leoncavallo y una de Ottorino Respighi. Lo acompaña Renato Balsadona al frente de la London Philharmonia.

Originario de Tunbridge Wells, en el condado de Kent (Reino Unido), De Tommaso es lo que coloquialmente conocemos como un “baby spinto”: un tenor con una voz lírica que ya a su joven edad muestra tintes de convertirse, en unos años, en un tenor lírico spinto. Su timbre es abaritonado, con un centro amplio y sonoro, y con agudos y sobreagudos brillantes y potentes. A sus 27 años muestra ya un prominente futuro dentro del mundo de la ópera internacional, triunfando en teatros como la Royal Opera House de Londres o la Wiener Staatsoper.

Comienza el disco con la canción ‘Addio, sogni di Gloria’ de Innocenzi, con arreglos de Henry Mancini. De Tomasso muestra una madurez interpretativa y musical en todo el disco admirable para su corta edad. En esta primera canción notamos que, aunque la voz es de un cantante de ópera, sabe bien cómo adaptar su potente instrumento para interpretar estas canciones sin hacerlas sonar como arias de ópera. Hace filati muy hermosos y matiza con finura. Continua con ‘Marechiare’ de Tosti, en un arreglo muy bello de Giancarlo Chiaramello, con buen acento y en puro estilo napolitano.

Destacamos aquí (y en todo el disco) las orquestaciones llenas de colores y el sonido nítido por parte de la London Philharmonia. Su registro grave es sonoro y su dicción, clara. También de Tosti canta ‘L’alba sepàra dalla luce l’ombra’, en una transcripción de Chris Hazell, de carácter lírico, y donde el joven tenor hace gala de su técnica vocal luciendo su brillante registro agudo.

De Tommaso hace una chispeante interpretación de la canción ‘Lolita’ de Buzzi-Peccia en un arreglo espectacular de Cecil Milner, que parece entre canción italiana y española. Adapta su voz al estilo de cada canción y pone mucho énfasis en que se entienda todo lo que canta. Continúa con ‘I’te vurria vasà’ de Di Capua con la orquestación de Negri, que también orquestó una de las joyas del disco: la canción ‘Dicitencello vuie!’ de Falvo. En la primera, escuchamos el fraseo de De Tommaso, haciendo modulaciones muy elegantes y dotando a la canción de la pasión requerida, sin exageraciones. En la segunda, escuchamos la riqueza de su registro central y cómo expande la voz en los momentos más dramáticos de la pieza… Varias de estas canciones dependen no solo de la capacidad vocal del intérprete, sino también de su manera de decir el texto. Cada una de ellas es una pequeña historia o un momento emotivo de quien canta que concentra sentimientos intensos en menos de 5 minutos. De Tommaso sabe llevar ese arco emocional de cada pieza.

Sigue la canción que da título al disco: ‘Passione’ , de Valente, para después continuar con canciones de compositores de ópera bastante conocidos: Bellini (con su ‘Fenesta che lucive’); dos canciones de Puccini: ‘Sole e amore’ (melodía que compuso para un concurso cuando era muy joven y que después se convirtió en el famoso cuarteto del acto III de su ópera La bohème) y ‘Mentìa l’avviso’; además de la famosa ‘Mattinata’ de Ruggero Leoncavallo. Las dos piezas de Puccini han sido grabadas por otros cantantes pero con acompañamiento de piano. Aquí, De Tommaso elige interpretarlas con un arreglo orquestal hecho especialmente para este disco.

Como en sus arias de ópera, Bellini pide al cantante que interprete su ‘Feneste che lucive’ con una línea de canto impecable, delicadeza en el fraseo y bello sonido. De Tommaso amolda su poderoso instrumento y logra una refinada interpretación de la canción, mostrando que puede cantar perfectamente a mezza voce y frasear al estilo belcantista. Las dos canciones de Puccini son más “operísticas” pero, de igual manera, De Tommaso les da un estilo más de canción que de aria, sobre todo a la primera. La segunda sí es más parecida a una escena de una ópera y requiere más de una interpretación más dramática.

Canta además una preciosa canción de Ottorino Respighi llamada ‘Nebbie’, además de tres de las canciones napolitanas más famosas: ‘Ideale’, ‘Core ‘ngrato’ y ‘Musica proibita’. En la pieza de Respighi se nota un estilo casi operístico más que de canción popular italiana. Así como en el caso de una de las canciones de Puccini, De Tommaso debe usar el estilo operístico para interpretarla. La orquestación del mismo compositor es muy atmosférica; aquí, el tenor debe usar su registro grave con cuerpo y mantener un sonido redondo, tal como lo hace este joven tenor. Con un arreglo de Steven Mercurio, nos deleita con una de las canciones más bellas de Tosti: ‘Ideale’, que termina con un pianissimo exquisito. Le sigue ‘Mattinata’ de Leoncavallo, totalmente en estilo y con la soltura vocal que requiere. Incluye también ‘Cara mia’ de Trappani (cantada en inglés en un arreglo de Mantovani), y que solamente se había grabado una vez anteriormente (por Mario Del Monaco). El estilo de esta canción es muy parecido a aquellas que cantaba Mario Lanza; entre italiano y balada romántica. 

Cierra el disco con dos canciones icónicas del repertorio napolitano: ‘Core ‘ngrato’ y ‘Musica proibita’. El comienzo de la primera es distinto al que estamos acostumbrados y luego entra con ‘Catarì… Catarì…’. En ambas, De Tommaso hace gala de su portentosa voz, además de imprimirles toda la pasión que requieren. 

Excelente es la labor de dirección orquestal de Renato Balsadona al frente de la London Philharmonia, que acompaña con sonido brillante, adaptándose al estilo de cada compositor y haciendo lucir los maravillosos arreglos hechos para ellas.