Il pirata (Bellini)

Il pirata (Bellini)
Javier Camarena (Gualtiero), Marina Rebeka (Imogene), Franco Vassallo (Ernesto), Antonio Di Matteo (Goffredo, Il Solitario), Gustavo De Gennaro (Itulbo), Sonia Fortunato (Adele). Orchestra e Coro del Teatro Massimo Bellini di Catania; Fabrizio Maria Carminati
Prima Classic CD

Il pirata es la tercera ópera escrita por Vincenzo Bellini, que lo catapultó al éxito al ser estrenada el 27 de octubre de 1827 en el Teatro alla Scala de Milán. Con un elenco encabezado por grandes cantantes del momento: el tenor Giovanni Battista Rubini en el papel principal de Gualtiero, la soprano Henriette Méric-Lalande como Imogene y el barítono Antonio Tamburini en el rol de Ernesto. 

Esta ópera fue aclamada por el público, convirtiendo a un joven Bellini de 26 años en una gran promesa del bel canto. Cuando muchos otros compositores trataban de encontrar una voz propia en sus obras pero acababan copiando o sonando como Rossini, Bellini fue encontrando su propia voz y su muy particular estilo de maridar el drama musical y el texto con una muy especial y distintiva emotividad. Es en Il pirata donde comenzamos a escuchar el estilo belliniano lleno de hermosas melodías y un estilo musical que se va alejando de Rossini (aunque no del todo), Paisiello o Cimarosa. 

No por nada en agosto de 1829, durante un breve encuentro que tuvieron, Rossini le comentó lo siguiente a Bellini: “He sentido que en sus óperas usted empieza en el lugar en donde otros ya han terminado”.

El origen literario del libreto de Il pirata viene de una obra de teatro escrita por un clérigo irlandés de nombre Charles Maturin llamada Bertram, estrenada en el Drury Lane Theatre de Londres en mayo de 1816. Los escritores Sir Walter Scott y Lord Byron apoyaron la obra de Maturin, no sin antes hacerle algunas observaciones antes del estreno de la obra a cargo del actor Edmund Kean. La obra de Maturin fue publicada en Francia en 1821, en una traducción libre al francés hecha por Isidore Taylor y Charles Nodier, quienes también se encargaron de cambiar y adaptar algunos elementos de la trama, haciéndola más violenta y menos romántica. Su Bertram se estrenó en escena en noviembre de 1822 en el Théâtre du Panorama Dramatique de París. La crítica de la época la encontró demasiado lúgubre y cerró después de tres funciones. 

El gran libretista Felice Romani se enteró de este Bertram de Taylor y Nodier y lo propuso al joven Bellini como libreto para su próxima ópera para La Scala. La razón que el mismo Romani dio para proponerle dicha obra para transformarla en ópera fue que se dio cuenta de que Bellini quería hacer algo nuevo con el drama en música. Fue por ello que le presentó el libreto de Il pirata, haciendo también cambios a ciertas situaciones y personajes de la adaptación francesa para adecuarlos a la ópera italiana de la segunda década del siglo XIX. Además, Romani hace que Gualtiero sea un personaje más humano y menos oscuro para que el público simpatice con sus desventuras. El resultado final es una ópera que muestra ya el nacimiento de un estilo propio de composición de Bellini y una exaltación del drama a través de la perfecta unión del sentimiento en la música con las palabras del libreto.

Esta nueva grabación de Il pirata es muy importante dentro de la discografía operística ya que es la primera vez que se graba toda la música que escribió Bellini para dicha ópera, incluyendo todas las repeticiones y variaciones, las cuales fueron elaboradas por los propios cantantes. Se incluye también el poco conocido finaletto después del aria final de Imogene, donde generalmente se cerraba el telón y se daba como término de la obra. En este finaletto vemos la muerte de Gualtiero al aventarse al vacío en un puente y a Imogene presenciar dicho evento. En esta versión sonora contamos con un elenco excepcional, encabezado por el tenor mexicano Javier Camarena en el difícil rol de Gualtiero (el pirata), la soprano letona Marina Rebeka en el intenso rol de Imogene (amada de Gualtiero) y el barítono italiano Franco Vassallo en el papel de Ernesto (esposo de Imogene y enemigo de Gualtiero), el bajo Antonio Di Matteo como Goffredo (conocido como Il Solitario y tutor de Gualtiero), entre otros, bajo la batuta del maestro Fabrizio Maria Carminati. 

El papel de Gualtiero es muy complejo vocalmente y también en el aspecto histriónico. Tiene momentos de gran lirísmo y ternura y otros muy intensos, casi de arrebatos de ira y es una especie de antihéroe romántico byroniano. Es un personaje oscuro lleno de matices que lo hacen muy humano y creíble. Estas características las plasma a la perfección en la música que le escribe Bellini y son interpretadas a la perfección por la luminosa voz de Javier Camarena. Desde su cavatina ‘Nel furor delle tempeste’, el tenor deslumbra con su bello timbre y maestría vocal. Muestra la flexibilidad de su instrumento en ‘Per te di vane lacrime’ y hace uso de sus característicos sobreagudos brillantes. 

Aria de Gualtiero: Felice Romani – Il Pirata, Act I: Ascolta. Nel furor delle tempe (orcd.co)

Bellini quiso explotar al máximo toda la emotividad de Rubini en el estreno de esta ópera y le hizo saber que no se trataba de lucir la voz sino de expresar al máximo sus sentimientos a través de ella. Camarena logra precisamente esto en su interpretación del rol: nos da toda la gama de emociones de Gualtiero, desde la ira en su primera escena con Goffredo y sus piratas, pasando por el enojo y la desilusión en su primer dueto con Imogene, ‘Tu, sciagurato! Ah, fuggi… Pietosa al padre!… Bagnato dalle lagrime’, para luego mostrar un lado más tierno y cálido en su segundo dueto con ella, ‘Vieni: cerchiam pe’mari’. 

Camarena, Rebeka y Vassallo unen luego sus voces en un magnífico terceto, ‘Cedo al destin orribile’. Camarena muestra el temple y la nobleza de Gualtiero en su aria final, ‘Tu vedrai la sventurata… Ah! Non fia sempre odiata’, que canta con su característico ímpetu y maestría vocal.

Marina Rebeka encarna a Imogene con un hermoso caudal de voz, lleno de matices y de una técnica depurada que le permite afrontar todas las dificultades vocales que tiene este papel. Ella, al igual que Camarena, maneja con gran estilo y elegancia los saltos repentinos de registro que les exigen sus roles. El virtuosismo vocal no desaparece del todo pero es enfocado por Bellini en expresar sentimientos y momentos específicos más que para hacer lucir a los cantantes: las coloraturas y agilidades están al servicio del drama. 

En su aria de entrada, ‘Lo sognai ferito… Sventurata, anch’io deliro’, Rebeka hace gala de una gran expresividad y elegancia. Sus agilidades en ‘Quando a un tratto il mio consorte’ son claras y precisas. Sus duetos con Camarena se acoplan muy bien y armonizan bellamente. Ambos son cantantes muy apasionados, así que se complementan, no solo musicalmente, sino también dramáticamente. El tour-de-force para la soprano que cante Imogene es la difícil escena final ‘Col sorriso d’innocenza’ y su cabaletta ‘Oh, Sole, ti vela…’, que requiere de un gran histrionismo y virtuosísimo vocal. Rebeka no solo sale airosa del reto sino que hace gala de su potente y bien timbrado instrumento, de un legato que flota de manera casi etérea, con agudos y sobreagudos certeros y brillantes.

Aria de Imogene: Marina Rebeka – Il Pirata, Act II: Col sorriso d’innocenza (orcd.co)

Franco Vassallo tiene a su cargo el rol de Ernesto, esposo de Imogene y rival de Gualtiero. Es un papel corto y con pocos momentos de gran lucimiento para el cantante, como se lo hizo saber Tamburini a Bellini durante el proceso de los ensayos para el estreno de la ópera. Vassallo aprovecha al máximo las pocas oportunidades que tiene para lucir su voz cantando con un timbre oscuro, estilo belcantista y mostrando el sufrimiento por el que pasa Ernesto por la “traición” de su esposa y por el arribo de su peor enemigo (Gualtiero) a su palacio. 

Es curioso que se usa el mismo texto en su aria ‘Si, vincemmo, e il preggio io sento’ y en su cabaletta. Vassallo la canta con brío y mostrando su poderoso instrumento. Su otro momento importante es su dueto con Imogene, ‘Tu m’apristi in cor ferita’, el cual interpretan con gran intensidad. Destacamos ‘Ah, lo veggo: per sempre m’è tolta…’, donde sus voces se entrelazan bellamente y donde ambos muestran una línea de canto impecable. 

El bajo Antonio Di Matteo es un Goffredo de voz siniestra e imponente, el tenor Gustavo De Gennaro destaca en el papel de Itulbo y la mezzosoprano Sonia Fortunato canta Adele con un timbre robusto. En esta ópera existen coros y concertanti de gran belleza, mostrando la maestría musical del joven Bellini: uno de ellos es la escena final del primer acto, ‘Parlarti ancor per poco’ y luego ‘Ebben: cominci, o barbara’. Una de las escenas que causó más sorpresa en el estreno fue el llamado Coro del Eco, ‘Evviva!…Allegri!…’, cantado por los piratas en el acto I y que en esta grabación luce muchísimo por la excelente dirección de Fabrizio Maria Carminati y por el coro del Teatro Massimo Bellini di Catania. 

El efecto de eco que logra Bellini entre las voces y los instrumentos en la lejanía es totalmente atmosférico. Esta ópera no es fácil de dirigir; tiene cambios abruptos de tempi, además de un ritmo frenético en ciertas escenas con pocos momentos en donde realmente la acción se detiene (siendo estas las arias y los duetos). Carminati resalta las características melodías bellinianas dentro de la orquesta, respira y frasea con los cantantes y da continuidad al flujo de la trama dentro de la partitura. La textura orquestal está llena de colores y matices que la Orchestra e Coro del Teatro Massimo Bellini di Catania expresan con excelente sonoridad.

Esta será, sin duda alguna, una grabación de referencia, no solo por contar con la ejecución de la partitura completa, sino también por la altísima calidad vocal e interpretativa de los cantantes, del coro y la orquesta y por la atinada dirección orquestal. Muy recomendable en verdad.