Puccini: La Fanciulla del West

Puccini: La Fanciulla del West

Giaccomo Puccini: La Fanciulla del West

Melody Moore (Minnie), Lester Lynch (Jack Rance), Marius Vlad (Dick Johnson)
Transylvania State Philharmonic Orchestra & Choir of Cluj-Napoca; Lawrence Foster
Pentatone CD

Una nueva grabación de una ópera es siempre bien recibida, sobre todo en estos tiempos en que es cada vez es más difícil contar con grabaciones en estudio de obras completas, dado el alto costo que esto implica. Aún más importante es el hecho de que esta nueva grabación es de una de las óperas más complicadas de cantar y acompañar orquestalmente, pero no por eso menos bella, de Giacomo Puccini: La Fanciulla del West. 

Esta ópera cuenta con varias versiones muy buenas en audio y video, pero hacía mucho tiempo que no se grababa en CD una nueva versión. Encontrar quien pueda cantar el complicado papel de Minnie, el pesado (aunque no tan largo) rol de Dick Johnson, o el intenso personaje que es Jack Rance, ha impedido que La Fanciulla del West sea representada tan a menudo como otras de las óperas puccinianas.

La soprano norteamericana Melody Moore cumple con creces en su interpretación de Minnie: con su voz es de soprano lírico spinto, dota al rol de la ternura y la ingenuidad necesarias para componer una interpretación matizada y rica. Su registro central es poderoso, sonoro, y nunca cae en el grito o la estridencia. Escuchamos la evolución de Minnie de chica enamorada e ingenua en el primer acto, hasta llegar a la mujer fuerte y decidida en dar todo por su amado en los actos segundo y tercero. Su ‘Laggiù nel Soledad’ está bellamente cantado, poniendo atención a la narración y llevando la emoción del personaje in crescendo.

El complejo rol de Minnie le queda muy bien a la voz de esta cantante, como se aprecia en el segundo acto, en su dueto con Johnson, que requiere de la soprano no solo una potencia vocal y un cuidado para no sonar gritada, sino también una facilidad para llegar al registro agudo y sobreagudo con squillo y brillo. Cuando usa su voce di petto se oye natural y no forzada. La escena entre Minnie y Rance, al jugarse la vida de Johnson en una partida de pókar, es como en el segundo acto de Tosca: requiere más actuación con la voz de parte de los dos cantantes que virtuosismo o lirismo vocal. Moore y su Rance, el barítono Lester Lynch, logran transmitir la tensión del momento, ayudados también por la dirección orquestal de Lawrence Foster.

El tenor Marius Vlad tiene a su cargo el rol de Dick Johnson/Ramérrez, complejo por la intensidad de la música que se le asigna, en donde el cantante deber ser cuidadoso de no extralimitarse en su emisión para no sonar gritado. El timbre de Vlad es lírico pero con buena proyección, algo nasal tal vez, pero fluye muy bien. Su registro agudo es potente y bien controlado, un poco más delgado que su registro central; pero sí tiene buen squillo. Su línea de canto es plena de lirismo durante su encuentro con Minnie en el primer acto y es capaz de darle peso a su voz para las partes más dramáticas, como el segundo acto. Canta ‘Ch’ella mi creda’ en el tercer acto con gran melancolía y con buen legato. Donde más luce su voz es en el dueto con Minnie en el segundo acto y en su aria ‘Or son sei mesi’. 

Lynch es un malévolo Jack Rance, con una interpretación vocal que le da cierto aspecto maquiavélico al sheriff. Su voz es oscura y contrasta muy bien con los timbres brillantes de la pareja principal. Canta con intensidad su declaración ‘Ti voglio bene, Minnie’ y, aunque la voz suele sonar un poco opaca, hace una creíble interpretación del ‘malo’ de la historia, con tiene presencia vocal.

En los papeles de los vaqueros amigos de Minnie destacan las actuaciones vocales de Kevin Short como Sonora, Amitai Pati en el papel del simpático Nick y Martin-Jan Nijhof como Ashby.

La dirección orquestal de Foster resalta el carácter atmosférico de la partitura de Puccini y delinea muy bien las melodías de esta obra. Sus tempi hacen que la acción fluya de manera natural en una ópera llena de acción y de emociones intensas. Hay que destacar el trabajo musical de la Transylvania State Philharmonic Orchestra of Cluj-Napoca y el Transylvania State Philharmonic Choir of Cluj-Napoca, quienes tocan y cantan la difícil partitura con estilo, colores y matices.