Rachel

Rachel Willis-Sørensen (soprano), Jonas Kaufmann (tenor), Giovanni Sala (tenor), Olivia Kahler (mezzosoprano)
Orchestra del Teatro Carlo Felice di Genova, Capella Cracoviensis;
Frédéric Chaslin
SONY CLASSICAL CD

La soprano norteamericana Rachel Willis-Sørensen grabó, por fin, su primer disco con un repertorio que resalta sus cualidades vocales. Incluye arias de Il trovatore, La traviata, Les vêpres siciliennes y Otello de Verdi, La bohème de Puccini, Rusalka de Dvořák, Don Giovanni de Mozart y Die lustige Witwe de Lehár. Varias de estas obras han sido ya interpretadas en escena por Willis-Sørensen, mostrando que las tiene ya “en la voz”. El director Frédéric Chaslin dirige la Orchestra del Teatro Carlo Felice di Genova y al coro de la Capella Cracoviensis que acompañan a la soprano en este recital.

Ganadora del primer lugar en Operalia en 2014, Willis-Sørensen cuenta con un timbre cálido, registro agudo bien timbrado, gran expresividad y una impecable línea de canto. Sabe moldear muy bien su caudal de voz y es capaz de hacer los filati más sutiles y expandir su instrumento en los momentos más dramáticos de las obras que interpreta. Su repertorio es de soprano lírico y este disco ilustra muy bien las óperas que le quedan a su voz.

Comienza el disco con ‘Ah, forsé lui… Sempre libera’ de La traviata, con el tenor Giovanni Sala en las frases de Alfredo. Willis-Sørensen es una Violetta de voz más robusta pero esto no le impide afrontar con buen gusto la parte de coloratura del aria. Posee una flexibilidad muy natural y un bello trino. Muestra los diferentes sentimientos por los que Violetta pasa durante esta escena. Hay que destacar la participación de Sala, cuya voz tiene un timbre muy bello y que hace un Alfredo apasionado y elegante. La soprano norteamericana culmina el aria con un Mi bemol sobreagudo que se proyecta como rayo láser y se oye brillante.

Un rol que le dio mucho éxito a Willis-Sørensen en la Ópera Estatal de Baviera fue Hélène en Les vêpres siciliennes. Es un papel muy demandante para la soprano y aquí podemos escuchar el aria del acto IV, ‘Ami, le coeur d’Hélène’, donde luce un legato depurado. Su voz flota en cada estrofa y su dicción en francés es impecable. 

Otro rol con el que Willis-Sørensen ha triunfado en varios de los mejores teatros del mundo es Donna Anna en Don Giovanni de Mozart. Su versatilidad estilística es muy palpable al adaptar su caudal de voz para interpretar los recitativos y las arias que incluye en este disco: ‘Don Ottavio, son morta!… Or sai chi l’onore’ y ‘Crudele! Ah, no mio bene… Non mi dir, bell’idol mio’. Posee tanto la presencia vocal que se requiere para las partes más dramáticas de las arias y la ternura y refinamiento vocal para poder matizar y colorear las frases más líricas. Giovanni Sala la vuelve a acompañar cantando las frases de Don Ottavio. Hay que alabar la impecable línea de canto de Willis-Sørensen, sobre todo en ‘Non mi dir’; así como con Violetta, las agilidades que se le presentan en el aria no son problema para ella. 

Don Giovanni, K 527, Act I, Scene 13: Or sai chi l’onore – YouTube

Volviendo a Verdi, escuchamos a continuación la escena y el aria de Desdemona, ‘Mia madre aveva una povera ancella… Piangea cantando nell’erma landa!’ (conocida como “La canción del sauce”) y, posteriormente, interpreta el ‘Ave María’ de Otello. La voz de Willis-Sørensen es ideal para este rol y nos va llevando por todos los sentimientos de añoranza, angustia y fervor que va experimentando Desdemona en estas dos escenas del acto IV. Sus filati, su línea de canto y la introspección con el que canta este momento tan importante para el personaje le dan una teatralidad musical que enriquece aún más lo escrito por Verdi. Maneja los contrastes de emociones que van desde la evocación en “La canción del sauce”, pasando por el desgarrador adiós a Emilia (la mezzosoprano Olivia Kahler) hasta la plegaria más ferviente en el ‘Ave María’. 

Le siguen dos fragmentos de La bohème de Puccini: el aria ‘Si, mi chiamano Mimì’ y el dueto ‘O soave fanciulla’, acompañada por el Rodolfo del tenor alemán Jonas Kaufmann. Willis-Sørensen es una Mimì de voz potente y carnosa, capaz de hacer las modulaciones más bellas y también de lucir su caudal sonoro en los forti y crescendi. Se acopla muy bien con el maduro Rodolfo de Kaufmann en el dueto final del acto I. Ambos cantaron juntos esta ópera en la Bayerische Staatsoper en enero de 2021 en una transmisión que se hizo en el canal de dicho teatro durante la pandemia.

Tomando la estafeta de su compatriota Reneé Fleming, Willis-Sørensen interpreta con gran emotividad y con una voz rica y plena el aria ‘Mesícku na nebi hlubokém’ (conocida como “La canción de la Luna”) de Rusalka de Dvořák. Su timbre es cálido, con un fraseo exquisito.

Rusalka, Op. 114, Act I: Mesícku na nebi hlubokém (Song to the Moon) – YouTube

Volvemos de nuevo a Verdi con el aria de Leonora de Il trovatore ‘Tacea la notte placida… Di tale amor…’, acompañada por la Inés de Olivia Kahler. Este es otro rol que le queda como anillo al dedo a Willis-Sørensen. En la cabaletta, hace las agilidades con estilo, claras y precisas. Cierra el disco con el aria de Hanna Glawari ‘Vilja, oh Vilja!’ de Die lustige Witwe de Franz Lehár. La opereta le queda muy bien y su dicción en alemán es muy clara. Su voz luce muchísimo en esta escena tan poética. Aquí la acompaña el coro de la Capella Cracoviensis.

Il trovatore, Act I, Scene 2: Ascolta. Tacea la notte placida – YouTube

Chaslin dirige a la Orchestra del Teatro Carlo Felice di Genova con un sonido rico, tempi que hacen lucir las cualidades vocales de Willis-Sørensen y maneja muy bien los cambios de estilo entre cada aria.