Pro Ópera

Lodovico Rocca, Shlomo Anski y la historia de Il dibuk

Lodovico Rocca (1895-1986) es tal vez el compositor italiano que ha gozado en Italia de mayor celebridad después de la muerte de Giacomo Puccini. Nació y falleció en Turín. Estudió en su ciudad natal y en Milán, donde se perfeccionó como compositor con Giacomo Orefice (1865-1922), y en Turín completó sus estudios universitarios de abogacía. Se distinguió en la Primera Guerra Mundial, y por ello fue condecorado con la medalla del mérito.

En 1936, Rocca fue nombrado académico en la Academia de Santa Secilia de Roma. En 1938, cuando en Italia fueron implantadas las leyes de discriminación racial, fue alejado de todo cargo oficial porque su nombre apareció en una lista de personas de religión judía. Pero Rocca era católico, y una vez salvado ese “inconveniente”, fue llamado a dirigir el Conservatorio Musical de Turín desde 1940 hasta 1966, sucediendo a Franco Alfano (1875-1940), que completó la composición de la ópera Turandot, que Puccini no había podido terminar. Obtuvo un premio de música de la Accademia d’Italia, y el premio nacional de ópera de 1960, así como la medalla de oro estatal del mérito por la escuela, el arte, y la cultura, y recibió varios premios nacionales e internacionales por algunas de sus composiciones teatrales y orquestales.

Lodovico Rocca (1895-1986)

En 1919 inició sus actividades de composición con la obra orquestal Contrasti, seguida en 1920 de Aurora di norte (Amanecer de la muerte), y en 1921 de La foresta delle samodive (El bosque de samodivas), Le luci (Las luces), y Alba del malato (Amanecer de los enfermos). En 1920 completó su ópera La morte di Frine, ossia Un tramonto (La muerte de Frina, o Un atardecer), y en 1921 La corona di re Gaulo (La corona del rey de la Galia), representada con el título de In terra di legenda (En tierra de leyenda).

En la década de 1920 Lodovico Rocca realizó un viaje a Levante, entonces bajo mandato británico, para aprender el idioma hebreo, y familiarizarse con las costumbres y melodías judías, y permaneció allí durante casi cinco años. En 1925 compuso la leyenda sinfónica La cella azzurra (La célula azul), en 1926 la pequeña suite Chiaroscuri (Claroscuro), y en 1928 Interludio épico, así como la Suite para violín y piano, y Epitaffi (Epitafios) para piano, y numerosas composiciones vocales.

En 1929 inició la composición de su ópera Il dibuk (El dibuk). En 1933 compuso la secuencia para tenor y coro Proverbi di Salomone (Proverbios de Salomón), seguida de Salmodia para barítono y coro mixto. En 1935 vio la luz la obra Storiella (Pequeña historia) para fagot, en 1937 Biribú, ochi di rana (Biribú, ojos de rana), y en 1939 I fioretti di S. Francesco (Las florecitas de San Francisco).

Il dibuk de Lodovico Rocca y Renato Simoni, Ricordi, Milán, 1934

Después del inmenso triunfo de su ópera Il dibuk, estrenada en 1934 en el Teatro alla Scala de Milán, compuso otra en 1936, basado en la novela de Franz Werfel Los cuarenta días de Mussa Dagh, sobre la masacre turca del pueblo armenio, a la que por razones políticas tuvo que dar el título de Monte Ivnór. Su última creación lírica fue la ópera L’uragano (El huracán) en 1947.

En 1928 había realizado una gira por Italia la compañía de teatro hebreo Habima, y el compositor asistió a sus espléndidas representaciones de la obra de teatro Entre dos mundos, más conocida con el título de El Dibuk,de Shlomo Anski (1863-1920), pseudónimo del escritor bielorruso Solomon Seinwil Rapoport, sin duda la obra más famosa del repertorio teatral hebreo.

Shlomo Anski (1863-1920)

Un “dibuk” es —según fuentes místicas hebreas— el alma en pena de un muerto que se ha introducido en otra persona. Describiré brevemente la obra de Anski, basada en esas creencias. Trata del alma de Hanan, un joven talmudista, que se ha apoderado del alma de Leah, la hija del opulento Reb Sender di Brinizza, de la que está profundamente enamorado. Sender y Nissen, el padre de Hanan, habían acordado que, si tuvieran hijos, ellos contraerían matrimonio, pero Sender no sabía que Nissen había tenido un hijo. Hanan desea casarse con Leah, pero no dispone de medios, y Sender se propone casar a su hija con un joven pudiente.

Hanan, que ha dejado de estudiar el Talmud y lo ha suplantado por la prohibida cábala práctica, invoca a los espíritus del mal, para que le ayuden a adquirir las riquezas necesarias para ser aceptado por Sender como esposo de Leah. Excitado en extremo por la presencia de Leah en la sinagoga de Brinizza, y debilitado por sus frecuentes ayunos, cae muerto en el momento en que los demás talmudistas celebran el acuerdo matrimonial que Sender ha logrado establecer para su hija en otra ciudad. También Leah está enamorada de Hanan, pero cuando está a punto de casarse con Menascè, el alma de Hanan se introduce en ella, y provoca el rechazo del novio y el pánico general.

Ocurren en la obra numerosas situaciones que ilustran el folclore, el modo de vida, la profunda religiosidad, y las supersticiones de judíos humildes, perseguidos, en una pequeña aldea rusa, y se describe la autoridad moral, espiritual, y poderes sobrenaturales del rabino local. Sender recurre a él para que realice el exorcismo del dibuk (Hanan), y libere del mismo a su hija. Con diversas ceremonias litúrgicas el rabino logra su cometido, pero Leah muere, y las almas de ambos jóvenes se reúnen en el más allá.

El dibuk, traducido al español por Jacobo Kaufmann para Sefarad Editores, Madrid, 2018

La obra fue estrenada en Varsovia el 6 de diciembre de 1920, y puesta en escena en Moscú por Yevgeny Vajtangov el 31 de diciembre de 1922 por la compañía de teatro Habima, con un éxito sin precedentes. El elenco mencionado presentaría El dibuk, su obra de mayor éxito, en sus aclamadas giras por Europa y los Estados Unidos durante los años 1926, 1927, 1928 y 1929, despertando con ella la admiración general del público. 

Desde su estreno en 1920, la obra ha sido representada frecuentemente en los teatros de mayor prestigio de numerosos países, en traducciones a los más diversos y exóticos idiomas. Yo mismo la traduje al español, y en esa versión tuve el privilegio de ponerla en escena en el Teatro San Martín de Buenos Aires ante un público numeroso y entusiasta. En todo el mundo El dibuk de Shlomo Anski ha causado un fortísimo impacto emocional y la admiración general.

Lodovico Rocca, también él maravillado, reaccionó del mismo modo, y se apresuró en adquirir los derechos para la composición de una ópera, y encargó a Renato Simoni (1875-1952), coautor del libreto de Turandot de Giacomo Puccini (1858-1924), la confección de un libreto para Il dibuk. En 1929 inició la composición de esta ópera. La completó en 1930, presentó la partitura al concurso del Teatro alla Scala de Milán, obtuvo con ella el primer premio entre las 180 participantes, y la ópera fue estrenada en ese prestigioso teatro el 24 de marzo de 1934.

Renato Simoni (1875-1952)

La dirección musical estuvo a cargo de Franco Ghione y la puesta en escena correspondió a Lothar Wallerstein. El papel de Leah fue asumido por la soprano Augusta Oltrabella, el de Frade por la mezzosoprano Bruna Castagna, y el de Hanan por el tenor Silvio Costa Lo Giudice. Sender fue el barítono Leo Paci, y el Messaggero fue el tenor Alessandro Wesselowsky. El éxito fue tan grande que el telón tuvo que ser alzado 21 veces para el aplauso a los artistas.

Il dibuk de Lodovico Rocca fue aclamado como el mayor éxito operístico de su tiempo, otorgando justa fama y prestigio a su compositor, y subiendo a escena casi de inmediato en los teatros de Turín, Roma, Nápoles, Florencia y Livorno.

Después de su triunfal estreno, nuevamente con Augusta Oltrabella en el rol de Leah, y con los mismos directores, musical y de escena de la primera representación, Il dibuk subió a escena en el Teatro Regio di Torino el 25 de enero de 1935. El 28 de diciembre de ese año, con la misma soprano, el tenor Augusto Ferrauto en el papel de Hanan, la dirección musical de Tullio Serafin, puesta en escena de Carlo Piccinato, y escenografía de Giovanni Grandi, tuvo su primera representación en el Teatro dell’ Opera de Roma. 

Dos años después, esta vez con la soprano Cesarina Valobra, y nuevamente dirigida por Franco Ghione, la ópera fue presentada en el Teatro Carlo Felice de Génova. En febrero de 1938 hubo una producción en el Teatro Verdi de Trieste, y el 6 de abril de ese año el Teatro dell’Opera de Roma retomó el espectáculo con el mismo elenco de 1935, sumándose al mismo el barítono Tito Gobbi en el rol de Maier.

En 1935 hubo una representación en la Ópera de Varsovia, y en el Teatro Real de Budapest el 29 de noviembre de 1940. El 20 de noviembre de 1956, con dirección musical del maestro Carlo Felice Cillario (1915-2007), la puesta en escena de Enrico Frigerio, con la soprano Elisabetta Barbatto y el tenor Augusto Vicentini (1926), tuvo lugar una representación memorable en el Teatro del Liceo de Barcelona.

El 6 de mayo de 1936 se produjo el estreno absoluto de Il dibuk en los Estados Unidos, en presencia del compositor, en el Masonic Auditorium de la Detroit Civic Opera, en traducción al inglés de Archie Coates. La iniciativa fue del empresario Thaddeus Wronski. La dirección musical al frente de la Detroit Symphony Orchestra correspondió a Franco Ghione, y la puesta en escena a Eugene Fuerst. El papel de Hanan estuvo a cargo de Frederick Jagel, Pauline Pierce interpretó el de Frade, y la famosa soprano Rosa Raisa (Raitza Burchstein) el de Leah. 

Alentado por su enorme éxito, el empresario llevó la ópera al Auditorium Theatre de Chicago y al Carnegie Hall de Nueva York. Allí Rosa Raisa compartió el rol de Leah con Jeanne Palmer, y Hanan fue Edward Molitore. Il dibuk fue presentado en otras ciudades americanas, con la participación de Rosa Tentoni y Kathrine Meisle. Rosa Raisa, nacida Bialystock, Polonia, había huido de su ciudad natal debido a los frecuentes pogromos contra los judíos. Llegada a Italia, su carrera internacional fue meteórica. Cantó el papel de Turandot en el estreno de esa ópera, y participó del estreno de Nerone de Arrigo Boito (1842-1918), en ambas ocasiones dirigida por Arturo Toscanini. Cantó centenares de veces en la Ópera de Chicago y se desempeñó en catorce óperas en el Teatro Colón de Buenos Aires. El rol de Leah fue el último y más preciado de su repertorio.

Después de la guerra, en 1947, la RAI realizó una versión de concierto, dirigida por Angelo Questa, con la soprano Elisabetta Barbato, y en 1949 se representó en el Teatro de San Carlo de Nápoles, así como en el Teatro Nuovo de Turín con Augusta Oltrabella, la dirección de Umberto Berretoni y puesta en escena de Livio Luzzatto. En 1950 hubo una representación en Cagliari, y en 1953 una versión de concierto de la RAI en Milán, dirigida por Alfredo Simonetto, con Elisabetta Barbatto (Leah), Cloe Elmo (Frade), Carlo Franzini (Hanan) y Gino Orlandini (Reb Sender).

Lodovico Rocca, Il dibuk, Rai Milano, grabada en vivo el 25 de marzo de 1953 (duración 2:14): https://www.youtube.com/watch?v=2Jn_gQ-jhP0&list=RD2Jn_gQ-jhP0&start_radio=1

En Roma la ópera volvió a escena en 1957 con Afro Poli, Luisa Malagrida y Francesco Albanese, dirigidos por Gabriele Santini, dirección escénica de Enrico Frigerio y escenografía de Nicola Benois. En 1962, con dirección musical de Bruno Bartoletti, puesta en escena de Alessandro Fersen, y participación de Miriam Pirazzini, Il dibuk fue representado en el Teatro Comunale de Florencia. En 1982 volvió a producir la ópera el Teatro Regio de Turín, con dirección de Bruno Martinotti.

Il dibuk es una de las más importantes creaciones operísticas italianas de la primera mitad del siglo XX. Su música es brillante y vigorosa, dotada de un tratamiento orquestal moderno, heredera del verismo, y las melodías son de una efectividad dramática que contribuye al lucimiento vocal de solistas y coros. Desde su estreno, y en las décadas que le siguieron, Il dibuk ha despertado un interés musical y dramático poco frecuente, que también en la actualidad compartirán sin duda los grandes teatros de ópera y los espectadores y oyentes del presente.

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