La ópera cómica Zampa ou la fiancée de marbre (Zamba o la prometida de mármol) se estrenó en el Théâtre de l’Opéra-Comique el 3 de mayo de 1831 con un éxito rotundo. El libreto fue escrito por el compositor, dramaturgo y libretista de nombre Anne-Honoré-Joseph Duveyrier, cuyo seudónimo era Mélesville. Dada su popularidad desde el estreno, esta obra en tres actos se presentó en Alemania e Italia, donde el público disfrutó las similitudes que tiene la trama con el Don Giovanni mozartiano.
Como bien se relata en las notas de esta primera edición discográfica, con la curaduría de Palazzetto Bru Zane, “su popularidad (…) se explica en gran medida por las referencias familiares que el público reconocía, pero que aparecían revitalizadas por ideas ‘modernas’ capaces de satisfacer su deseo de innovación. De hecho, el libreto de Mélesville guarda varias similitudes con la trama del Don Giovanni de Mozart: el protagonista, que no teme ni a Dios ni a los hombres (en este caso, el pirata Zampa, quien pretende obligar a Camille a casarse con él a pesar de que ella está prometida a Alphonse), es un hombre valeroso; una estatua —una de las víctimas del protagonista: Alice, fallecida tras ser abandonada— cobra vida y actúa como ‘deus ex machina’; y la trama combina elementos trágicos y cómicos. Hérold también satisfizo la sensibilidad romántica de su época al hacer que la acción girara en torno a un personaje canalla. Incorporó algunos discretos toques ‘góticos’ (como la balada de Camille ‘D’une haute naissance’), utilizó el color local (la acción se desarrolla en Melazzo, Sicilia, a principios del siglo XVII) y explotó los recursos dramáticos de la orquestación y la armonía (aspectos criticados por Berlioz debido a su abundante cromatismo y a sus ‘acordes de aspecto salvaje y fantástico’). Asimismo, Zampa contribuyó a la evolución de la opéra-comique al enriquecerla con elementos propios de la grand opéra: además de un estilo vocal que aunaba rasgos franceses e italianos, incluyendo escenas espectaculares como la erupción del Etna (es inevitable recordar el desenlace de La muette de Portici) y alternó escenas de conjunto con momentos íntimos, ya fueran melancólicos, tiernos o apasionados. La obra constituye, claramente, una respuesta al estreno simultáneo de Robert le diable, de Meyerbeer, en la Ópera de París”.
El único registro sonoro completo que se conocía antes de esta nueva versión grabada el 28 y 30 de noviembre de 2025 en el Prinzregententheater de Múnich, es de una transmisión en la radio de una presentación que se llevó a cabo el 14 de marzo de 2008 en la Opéra Comique de Paris bajo la dirección de William Christie con su orquesta Les Arts Florissants y un elenco encabezado por Patricia Petibon (Camille), Richard Troxell (Zampa), Bernard Richter (Alphonse de Monza), Doris Lamprecht (Ritta), Léonard Pezzino (Daniel) y Vincent Ordonneau (Dandolo). La obertura de Zampa era lo único que se tocaba con más regularidad en conciertos y existe un video de una representación hecha en 2024 en el Munttheater de Weert, Paises Bajos.
Esta es la primera vez que se graba completa Zampa con una edición de Lemoine con revisión de Palazzetto Bru Zane. La música de Ferdinand Hérold recuerda mucho al estilo de los ballets de Léo Delibes o de las óperas de Charles Gounod. En Zampa se entrelazan temas de melodías alegres y chispeantes propios de una ópera cómica, contrastándolas de una manera magistral con música de atmósfera espectral y gótica que retratan el ambiente de la Sicilia del siglo XVII y que recuerdan a la grand opéra. El balance entre lo cómico y lo dramático está perfectamente bien hecho, y ya desde la obertura el oyente queda atrapado por la brillante orquestación.
En el papel principal de Zampa está al tenor Julien Henric, de voz bella, lírica y bien timbrada. Posee agudos que impactan, teniendo una elegancia para cantar tanto sus arias, barcarolas y duetos con la soprano. Es un papel muy lucidor por la complejidad de ser el “malo” de la historia que a la vez hace que el oyente se deje seducir por la música tan hermosa, alegre y vibrante que Hérold le compuso.
De los fragmentos más encantadores de la partitura es el final del acto I, ‘A plaisir, à la folie’, donde Zampa y sus piratas se introducen en el castillo de Lugano, padre de Camille. Es aquí donde escuchamos el tema principal de la obertura cantado por ellos, y donde se introduce el tema espectral de la estatua de mármol de Alice Manfredi que cobra vida. Zampa tiene también un aria bellísima, ‘Il faut céder à mes lois!’ en el acto II, que canta Henric con gran maestría vocal y emotividad.
Su caracterización del pirata Zampa es carismática y seductora, quien es en realidad el hermano mayor desaparecido del otro tenor dentro del triángulo amoroso: Alphonse de Monza. Para poder diferenciar a ambos personajes, Hérold le asignó a Zampa una voz de tenor lirico con un centro más redondo y oscuro, y a Alphonse, el hermano menor, le asignó una voz de tenor ligero. En este caso tenemos al tenor francés Cyrille Dubois, quien canta el papel con elegancia, emisión dulce e impecable dicción. Canta con gran estilo la escena ‘Mes bons amis, partagez mon ivresse’, acompañado por el coro. Tiene uno de los momentos musicales más bellos de la ópera cuando canta la barcarola ‘Où vas-tu, pauvre gondolier?’ en el acto III.
La soprano Hélène Carpentier canta con emotividad y voz lírica a la atormentada Camille, quien se debate entre su amor por Alphonse y su promesa de casarse con Zampa para salvar a su padre. Tiene dos arias muy importantes: ‘À ce bonheur suprême’ en el acto I, y la balada ‘D’une haute naissance’, donde narra la triste historia de Alice Manfredi y de cómo fue engañada por un hombre que la sedujo y después la abandonó. Carpentier aborda muy bien los retos del rol de Camille, que debe cantar adornos bastante complicados y también tener peso en el registro central para afrontar los momentos dramáticos. Su voz, de timbre más aterciopelado, se acopla muy bien con Dubois, sobre todo en el dueto del acto II, ‘Quel mystère effrayant!’
Hay tres personajes “cómicos”: Ritta y Daniel (que son esposos y que hace años que no se ven porque él se fue de pirata con Zampa), y Dandolo, que está enamorado de Ritta y que estaba por casarse con ella antes de que apareciese su verdadero esposo. Héloïse Mas interpreta a Ritta con comicidad y una voz de mezzo lirica muy agradable. El tercer tenor en el elenco es Pierre Derhet, quien canta el rol de Dandolo con mucha vis cómica, haciendo muy bien todas las escenas de diálogos. El cuarto tenor es François Rougier, en el papel de Daniel.
Hérold le da al coro momentos de lucimiento vocal con escenas corales de gran belleza en toda la obra. El final del segundo acto es genial con el uso de un órgano que ilustra la boda de Zampa con Camille, creando un ambiente solemne, para que después entre la orquesta con una majestuosidad que enchina la piel. Erik Nielsen dirige a la Münchner Rundfunkorchester con estilo y buen gusto, resaltando las melodías con tempi vibrantes, logrando que la orquesta tenga la flexibilidad de pasar de una atmósfera sonora tétrica a una de carácter más ligero de manera balanceada. Gran trabajo también del Chor des Bayerischen Rundfunks.
Ferdinand Hérold’s Zampa | ‘Opéra français’ CD-Book



