El barítono italiano Franco Vassallo cuenta con una larga carrera sobre los escenarios operísticos y con varias grabaciones en audio y video de títulos líricos diversos. Para su primer disco para Prima Classic ha decidido hacer un homenaje a uno de los grandes compositores de canciones napolitanas: Francesco Paolo Tosti. Es más común escucharlas interpretadas por tenores pero, en voz de un barítono, adquieren una nueva sonoridad.
En las notas del disco, Vassallo comenta que las canciones de Tosti se consideran música de cámara vocal italiana y las más grandes composiciones de dicho género. Al escuchar cada canción podemos transportarnos a un espacio íntimo en donde una gama rica y variada de sentimientos son expresados con gran belleza a través de la música de Tosti. Contar con el experimentado pianista Giulio Zappa es un lujo para este disco, ya que no solo cuenta con la calidad vocal de Vassallo sino también con un acompañamiento que resalta tanto las mejores cualidades musicales de las canciones como la hermosa voz del barítono milanés. Voz y piano se entrelazan para contar 22 historias hechas canciones.
Abre el disco con ‘La Serenata’, con letra de Giovanni Alfredo Cesareo; escuchamos a Vassallo adecuarse al estilo de la canción, y el acompañamiento a piano le da un carácter más íntimo a su interpretación y, en general, a todo el disco. Se siente como música de salón, en un ambiente más personal. Continua con ‘Ideale’. Vassallo es cuidadoso con su dicción para darle importancia a la letra. Una de las canciones más bellas de este disco es ‘Malìa’: el barítono milanés imprime con su voz la emoción necesaria para retratar con la voz su amor por una hermosa mujer.
Zappa respira muy bien con Vassallo al tocar con un sonido sutil y elegante. En ‘L’ultima canzone’ escuchamos la manera tan natural en la que se fusiona la voz con el piano y cómo el instrumento es una extensión de las emociones que el barítono canta. En ningún momento Vassallo hace que las canciones suenen a arias de ópera y las modula bellamente. Sigue ‘Rosa’, con letra de Rocco Emanuele Pagliara, escrita en 1885. Vassallo sabe cómo llevarnos a través de su narración cantada. Se escucha muy cómodo en este repertorio; hace matices y modulaciones que enriquecen las canciones.
Canta ‘Addio, fanciulla…’ con un gran acompañamiento de Zappa, cuya digitación al piano es juguetona en esta pieza y con un ritmo atractivo. Sigue ‘Sogno’, de carácter lírico y que requiere una línea de canto impecable. Con ‘Buon Capo d’Anno’, ambos artistas nos presentan una canción que nos transporta a una época de galantería y aventuras amorosas. El balance del orden de las canciones está muy bien pensado porque hay variedad en cuanto al estilo y las emociones de cada una. No tenemos de corrido dos o tres canciones melancólicas; están muy bien repartidos los distintos sentimientos de las piezas por todo el disco.
En ‘Aprile’ escuchamos de nuevo el estilo lírico, más clásico de Tosti, que exige al cantante un refinamiento vocal casi liederista. Lo mismo sucede con la canción que da título al disco: ‘Arcano’. Vassallo debe interpretarla de manera casi belcantista, con un control de fiato y matices en ciertas frases. Sigue ‘È morto Pulcinella’, donde el cantante hace gala de su expresividad al “narrar” con la voz la historia de Pulcinella. Es de las piezas que necesita más de la actuación a través de la voz que de un virtuosismo vocal. Le sigue ‘’A vucchella’, una especie de madrigal de amor, cuya letra compuso Gabriele D’Annunzio a petición de su amigo Ferdinando Russo, quien le pidió escribiera un poema en napolitano, dialecto que su amigo no conocía. Tosti lo usó después para esta canción.
También con letra de D’Annunzio tenemos Due Piccoli Notturni: ‘Van gli effluvî de le rose’ y ‘O falce di luna calante’. Ambas piezas se aproximan más a canciones de arte que a canciones populares, con un estilo más expresionista y descriptivo. En ‘Notte bianca’, también con letra de D’Annunzio, seguimos con un estilo musical de Tosti más clásico y con un acompañamiento del piano atmosférico y expresivo a la vez. Hay un refinamiento, no solo en la música, sino también en la poesía de la letra, que usa más metáforas y rimas más elaboradas. Más sencilla, pero por ello no menos hermosa, es ‘Ninna, Nanna’, de 1912. Es una sencilla canción de cuna con una melodía muy bella que Vassallo interpreta con ternura.
‘Luna D’Estate’ es la primera de tres canciones con letra de Riccardo Mazzola, con un estilo musical más popular. Las otras dos son ‘Tristezza’ e ‘Il pescatore canta!’. Las imágenes ‘visuales’ que nos describen estas tres canciones se retratan perfectamente en la música que interpreta Zappa al piano. Vassallo canta con una introspección muy emotiva estas canciones.
Solo una de las piezas de este disco no está cantada en italiano o napolitano: ‘Goodbye’ con letra de G.J. Whyte-Melville, escrita por Tosti en 1880. Vassallo la canta con un claro inglés y voz robusta, además de mostrar sus notas agudas bien timbradas. Cierra el disco con ‘Mattinata’ y ‘Vuol notte o banconote?’; esta última con letra de D’Annunzio.
Vassallo y Zappa nos llevan en este disco a un viaje de emociones diversas, todas plasmadas por la música de Tosti, donde pasamos de la tristeza a la melancolía profunda, del enamoramiento a la alegría extrema, de la añoranza a la ensoñación. Hacen, con esta grabación, el retrato musical de una época donde la gente se reunía en salones refinados para compartir, disfrutar y emocionarse con estas inolvidables canciones.
Franco Vassallo: Arcano
Songs by Francesco Paolo Tosti
Franco Vassallo (barítono), Giulio Zappa (piano)
Prima Classic CD


