Chanson d’amour—Sabine Devieilhe

La soprano francesa Sabine Devieilhe es una de las grandes exponentes del repertorio operístico que requiere de agilidad vocal así con un registro agudo y sobreagudo. Devieilhe tiene un timbre de gran belleza y un registro amplio, con facilidad para las coloraturas y agilidades que le exigen las piezas que canta y mucha elegancia.

Su fama comenzó con sus impresionantes interpretaciones de roles como Lakmé y Olympia, para después pasar a cantar repertorio barroco y mozartiano que la harían aún más famosa dentro del mundo de la lírica mundial. Después de tres discos como solista, en los cuales interpreta música de Rameau (Le grand théâtre de l’amour), Mozart (The Weber Sisters) y arias de óperas de Debussy, Stravinski, Delibes y Berlioz (Mirages), Devieilhe decidió grabar este cuarto disco, con un repertorio que se aleja del lucimiento pirotécnico vocal y se adentra más en la intimidad de la mélodie francesa, que viene de los llamados romance, que fueron muy populares a principios del siglo XIX. 

Este género de canciones comenzó con las composiciones vocales de Charles Gounod y, sobre todo, de Henri Duparc. Gabriel Fauré ayudó a la mélodie francesa a conquistar un lugar importante en el terreno musical. Escribió más de un centenar de mélodies en un periodo de 60 años (entre 1861 y 1921) y siguieron con esta tradición Claude Debussy, Maurice Ravel y Francis Poulenc, cada uno con su muy particular estilo de composición, por supuesto. 

Devieilhe y el pianista Alexandre Tharaud nos llevan por un viaje musical por el mundo de la mélodie francesa con una selección depurada de piezas de Fauré, Debussy, Ravel y Poulenc. El título del disco, Chanson d’amour, fue tomado de una de las cinco mélodies de Fauré, compuesta en 1882. Durante todo el disco podemos escuchar la gran gama de colores y distintas emociones que ilustran las canciones de estos compositores. En las mélodies, en general, hay cinco variantes emocionales presentes (según una clasificación hecha en el siglo XIX): sentimentalismo, ensoñación, heroísmo, apasionamiento y cierta aproximación al estilo de las chansonettes. Esta clasificación nos ayuda también a distinguir los diferentes estilos de composición de las mélodies de estos cuatro compositores. Las compuestas por Fauré, por ejemplo, son más líricas, con un acompañamiento igualmente melódico.

Comienza el disco con su canción ‘Notre amour’, con un acompañamiento que refleja el entusiasmo de la narradora sobre cómo es su amor por el ser amado. Dado que en el texto resalta mucho la frase “nuestro amor es ligero”, Fauré ilustró esta cualidad en la fluidez y ligereza que tiene el acompañamiento a piano. La voz de Devieilhe flota y juega con las notas, sin perder la claridad de lo que dice. Le sigue, también de Fauré, ‘Au bord de l’eau’, de carácter más melancólico. A las dos canciones las acompaña una hermosa línea melódica del piano que se equipara a la riqueza de aquella que interpreta la voz. Devieilhe posee una voz prístina, dulce, suave, con un fraseo delicado y elegante. Es un deleite escuchar su pronunciación clara y su refinamiento. 

Una de las mélodies más originales de todo el disco es ‘Voyage à Paris’ No. 4, tomada de Banalités FP 107 de Poulenc. El acompañamiento del piano en esta pieza es atmosférico y retrata la emoción de la narradora por visitar París. Es casi una chansonette más que una mélodie. Canta 2 Poèmes de Louis Aragon FP 122, también de Poulenc: ‘C’ y ‘Fêtes galantes’. La primera, de gran lirismo, ilustrando un ambiente de ensoñación. Devieilhe atrapa al escucha con su bello timbre y su fraseo siempre limpio. La segunda mélodie es casi un trabalenguas para la cantante, en la que nos va describiendo lo que ve al caminar a gran velocidad por la calle. De nuevo, la dicción de Devieilhe es perfecta.

Canta también la mélodie ‘Sur l’herbe’ y “Trois beaux oiseaux du paradise”, con letra del propio Ravel. Siguen las 5 Mélodies populaires grecques, de carácter más narrativo, donde el piano es más discreto, resaltando más a la voz y lo que nos va narrando sobre las cinco historias de tema campirano, como la ‘Chanson de la mariée’. https://www.youtube.com/watch?v=mHgIhdb_I7Q

Regresa a Fauré y a su ciclo Banalités con ‘Hôtel’, donde Devieilhe retrata muy bien el tedio y el cansancio de la atmósfera del hotel, reflejada en los textos de Guillaume Apollinaire. Regresamos al lirísimo puro de Fauré con ‘Chanson d’amour’, resaltando el lucimiento del bello timbre de Devieilhe, para luego dar paso a Claude Debussy y su ‘Nuit d’étoiles’ CD 2 y ‘Romance’ CD 65. Las dos últimas mélodies de este compositor son ‘Après un reve’ y ‘Les berceaux’, donde Devieilhe explota más la intensidad y emoción in crescendo de la pieza. 

Siguen dos canciones más de Ravel: ‘Manteau de fleurs’ M. 39, que describe distintos tipos de flores, no solo con el texto, sino con los matices y colores de la música, y pasa luego a interpretar ‘Chanson français’ M.A 17/2, culminando con ‘Balade de la reine morte d’aimer’ M. 4. Antes de cerrar el disco con una bellísima interpretación de ‘Les chemins de l’amour’ FP 106-la de Poulenc, Devieilhe canta ‘Apparition’ CD. 57 y las 6 Ariettes oubliées CD. 63a de Debussy con gran intensidad, mostrando que no solo es una soprano con sobreagudos impresionantes; es una intérprete completa, con una hermosa línea de canto y un timbre brillante. Excelente también el trabajo del pianista Tharaud en todas las mélodies, acoplándose a la interpretación de Devieilhe, matizando con los colores e intensidades requeridas para cada mélodie. https://www.youtube.com/watch?v=29ApVWJfRT8

Un punto muy importante que queremos resaltar es que las letras de estas mélodies fueron escritas por grandes poetas y escritores tales como Armand Silvestre, Sully Prudhomme, Guillaume Apollinaire, Michel-Dimitri Calvocoressi, Paul Verlaine, Théodore de Banville, Paul Borget, Paul Gravollet, Romain Bussine, Stéphane Mallarmé, Roland de Marès y Jean Anouilh. Esto añade un gran valor y riqueza dramática a los textos musicalizados por Fauré, Debussy, Ravel y Poulenc. 

Un disco que no solo muestra la gran belleza de las mélodies francesas sino también el gran arte de interpretarlas por parte de Sabine Devieilhe y del pianista Alexandre Tharaud. Si no se ha acercado a este género de canciones francesas, este es el disco idóneo para hacerlo. Muy recomendable. 


Chanson d’amour—Sabine Devieilhe
Sabine Devieilhe (soprano)
Alexandre Tharaud (piano)
ERATO CD

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