In Memoriam, Lourdes Ambriz (1961-2025)

En mayo de 1980, una joven y hermosa soprano de 18 años se presentó en el primer Concurso Nacional de Canto Carlo Morelli, realizado en el Palacio de Bellas Artes, en donde obtuvo el Cuarto lugar. Un mes después realizó su debut cantando los roles de Tebaldo y Voz celestial en la ópera Don Carlo de Verdi, que la Sinfónica Nacional presentó en forma de concierto dirigida por Sergio Cárdenas, en donde Lourdes Ambriz compartió créditos con Rosario Andrade, Alfonso Orozco, Roberto Bañuelas, Malcolm Smith y Eva Dobrowska.

Un año después, ya con 19 años, hizo su debut escénico en Die Zauberflöte de Mozart bajo la batuta de Luis Berber, en donde interpretó al Primer genio y después cantó el papel del Paje en Rigoletto. Volvió a participar en el Concurso Morelli, ganando la Beca Fonapas. 

Al año siguiente haría su presentación en la temporada de la Ópera de Bellas Artes con un rol que le cosechó un gran triunfo: Olympia en Les contes d’Hoffmann de Offenbach, dirigida por Enrique Diemecke y puesta en escena de Claudio Lenk.

En la década de los 80 hizo Gretel en Hänsel und Gretel de Humperdinck, y cantó en el reestreno de la obra Monología de las delicias, para cuatro sopranos, de Francisco Savín que dirigió el maestro con la Sinfónica Nacional, y debutó el rol de Suor Genovieffa en Suor Angelica de Puccini, junto a Rosario Andrade, dirigida por Enrique Patrón de Rueda

Siguieron actuaciones de la producción de Carmina Burana de Orff que hizo la coreógrafa Nellie Happee para la Compañía Nacional de Danza y debutó el rol de Nannetta en Falstaff, con Guillermo Sarabia y Ramón Vargas, con Eduardo Mata en el podio y puesta en escena de Juan Ibáñez; siguió con el paje Oscar en Un ballo in maschera de Verdi.

En 1985 fue parte del elenco (Najade) en el estreno en México de Ariadne auf Naxos de Richard Strauss con Mata en la dirección musical y Rafael López Miarnau en la escena. Dos años después repitió su exitosa interpretación de la muñeca Olympia en Les contes d’Hoffmann.

Se presentó en la Sala Nezahualcóyotl para cantar la Fantasía coral de Beethoven con la OFUNAM que dirigió Jorge Velazco y ese mismo año de 1987 cantó Roméo et Juliette de Gounod junto a Fernando de la Mora y después fue Micaëla en Carmen de Bizet en el primer Festival Cultural Sinaloa en el Teatro Pablo de Villavicencio de Culiacán, con la batuta de Enrique Patrón de Rueda compartiendo con la mezzosoprano Martha Félix.

Su primera incursión en la obra vocal de Gustav Mahler fue la Sinfonía 2, Resurrección, que interpretó junto a la mezzosoprano Encarnación Vázquez, amiga y hermana de muchas actuaciones.

En la misma década fue Adele en Die Fledermaus de Johann Strauss II en Bellas Artes, y para el Festival del Centro Histórico de la Ciudad de México con la Orquesta de Solistas de México bajo la dirección de Anthony Newman, interpretó junto a Encarnación Vázquez, Flavio Becerra, Alfredo Mendoza y Jesús Suaste, La Pasión según San Mateo, de Johann Sebastian Bach.

Regresó a la Sala Nezahualcóyotl para hacer Las ruinas de Atenas, de Beethoven y la Sinfonía 4 de Mahler, dirigida por Piero Bellugi. Volvió cantar Hänsel und Gretel, esa ocasión en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris con Fernando Lozano en el podio y escena de Luis Gimeno, y cantó su primera Pamina en Die Zauberflöte de Mozart en el Teatro Degollado de Guadalajara.

En 1989 participó en el estreno mundial de la opera Aura de Mario Lavista en Bellas Artes, con puesta en escena de Ludwik Margules, la concertación de Enrique Diemecke y escenografía de Alejandro Luna, acompañada en el reparto por Encarnación Vázquez, Alfredo Portilla y Fernando López.

Repitió con gran éxito su Gretel en Bellas Artes y cantó el rol de Gilda en Rigoletto en el Teatro Morelos de Morelia.

En 1990 agregó a su repertorio el papel de Lauretta en Gianni Schicchi de Puccini junto al tenor Yordi Ramiro y en el Teatro Juárez de Guanajuato canto Micaëla de Carmen.

La inauguración de la temporada de ópera 1991 en el Palacio de Bellas Artes cantó Zerlina, que también interpretó en el Degollado de Guadalajara y después volvió a encarnar a Oscar en Un ballo in maschera junto a Guillermina Higareda, Alfonso Navarrete y Luis Girón May.

También en el Degollado cantó Carmina Burana y en la Sala Nezahualcóyotl Bastián y Bastiana, de Mozart. Hizo en el Palacio de Bellas Artes La creación de Haydn, junto al tenor Francisco Araiza, y en Guadalajara y Guanajuato el papel de Clorinda en La Cenerentola de Rossini, concertada por José Guadalupe Flores y escena de Juan Ibáñez.

En 1992, en Bellas Artes y en el XX Festival Internacional Cervantino de Guanajuato participó en el estreno en nuestro país de Montezuma de Carl Heinrich Graun bajo la batuta de Johannes Goritzki y en la Gala operística, homenaje a Irma Gonzálezen Bellas Artes.

Un año después estrenó, junto a Jesús Suaste, la ópera mexicana Malinali de Manuel Henríquez Romero en el Teatro Manuel Doblado de León.

Otras incursiones mozartianas fueron Le nozze di Figaro que dirigió Enrique Barrios con puesta en escena de Benjamin Cann y en donde compartió créditos con Stefano de Peppo, María Luisa Tamez/Violeta Dávalos, Jesús Suaste/Gabriel Mijares, Manhua Zhan/Adriana Díaz de León y Rosendo Flores/Noé Colín y el estreno en México de La clemenza di Tito, junto a Ramón Vargas con la dirección concertadora de John DeMain y escena de Sergio Vela.

En el Teatro Juan Ruiz de Alarcón del Centro Cultural Universitario estrenó la ópera The Seventh Seed de Hilda Paredes y en la Ópera de Bellas Artes fue Sophie en Werther con Fernando de la Mora, Ildiko Komlosi, Gabriel Mijares y Leszek Zawadka.

En 1994 hizo una adorable Despina en Così fan tutte y Musetta en La bohème de Puccini en el Degollado y volvió a cantar Werther, ahora con Ramón Vargas, y bajo la dirección de Ronald Zollman interpretó su primera Novena sinfonía de Beethoven con la OFUNAM.

En 1997, en una nueva producción de Don Giovanni, volvió a cantar Zerlina en el Palacio de Bellas Artes y el Cervantino de Guanajuato, acompañada por Justino Díaz, Rosario Andrade, Dinah Bryant y Alfredo Daza, con la batuta de Guido Maria Guida y escena de Benjamín Cann.

A finales de esa década cantó el Réquiem alemán de Johannes Brahms con Stefano de Peppo, y participó en el estreno nacional en Bellas Artes de Idomeneo, re di Creta de Mozart, en donde interpretó el papel de Ilia, junto a Francisco Araiza con la batuta de Marko Letonja y dirección escénica de Sergio Vela.

También en Bellas Artes fue Olga Sukarev en Fedora de Umberto Giordano con Olga Romanko y Plácido Domingo, dirigidos por Alfredo Silipigni; Rosalba en el estreno en forma de concierto de Florencia en el Amazonas de Daniel Catán e interpretó los papeles de Lauretta/Psyche/Magdalen y Eve en el estreno mundial de la versión definitiva de la ópera The Visitors, de Carlos Chávez que dirigió musicalmente José Areán con puesta en escena de Sergio Vela.

En el 2000 volvió a cantar Pamina, ahora en Bellas Artes y la sinfonía Resurrección de Mahler en la Sala Nezahualcóyotl.

Agregó a su repertorio La serva padrona de Giovanni Battista Pergolesi para el Festival Internacional Huatulco; El conejo y el coyote, de Víctor Rasgado en su estreno mundial que cantó en el Teatro de las Artes del Cenart y otros escenarios mexicanos y la sinfonía coral Las campanas, Op. 35 de Sergúei Rajmáninov; Leïla en Les pêcheurs de perles de Georges Bizet que interpretó para la Opera de Bellas Artes y el Festival Internacional Cervantino; el oratorio El pesebre de Pablo Casals para la OFUNAM dirigida por Zuohuang Chen.

En 2003 en laSala Miguel Covarrubias del Centro Cultural Universitario y el Festival Internacional de Música y Escena cantó The Pilow Song de Paul Barker y el papel de Woglinde para el estreno en México de Das Rheingold  de Richard Wagner y el de Ortlinde en Die Walküre en la Tetralogía que realizara Sergio Vela entre 2003 y 2006.

En 2005 encarnó el papel de Eurídice en Orfeo ed Euridice de Christoph Willibald Gluck y El trujamán de El retablo de Mese Pedro, de Manuel de Falla para la Ópera de Bellas Artes.

En 2006 le fue otorgada la Medalla Mozart por la Embajada de Austria en México y un año después cantó Marina de Emilio Arrieta en el Palacio de Bellas Artes, con dirección de escena de Leopoldo Falcón bajo la batuta de José Luis Castillo, en una coproducción de Pro Ópera y la Ópera de Bellas Artes.

Estrenó en 2009 la ópera Santa Anna de José María Vitier, escenificada en elTeatro de la Ciudad Esperanza Iris y en el Colegio Nacional en 2010 interpretó Mujer con espejo, para soprano y contrabajo, de Jorge Torres Sáenz, con Luis Antonio Rojas en el contrabajo, y del mismo compositor cantó Canciones de la estrella imbécil con la Sinfónica Nacional que dirigió José Luis Castillo y que repitió con la Filarmónica de la Ciudad de México bajo la dirección de José Areán; también tuvo una participación en Voces de mujer en la obra de José Saramago en Bellas Artes.

Interpretó en diversos escenarios el papel de María en la ópera Paso del Norte de Víctor Rasgado; el ciclo de canciones De la poesía popular judía, Op. 79ª, de Dmitri Shostakóvich y el Réquiem de guerra de Benjamin Britten con la Filarmónica de la Ciudad de México.

En 2013 cantó Música incidental para Egmont de Beethoven con la Sinfónica Nacional que dirigió Carlos Miguel Prieto. Otras muchas y notables actuaciones de Lourdes Ambriz fueron el papel de Agathe en Der Freischütz de Carl Maria von Weber en 2017, que cantó en forma de concierto con la Sinfónica Nacional, y las Canciones modales de María Teresa Prieto bajo la dirección de Ludwig Carrasco.

De 2015 a 2018, Lourdes fungió como Directora Artística de la Ópera de Bellas Artes del INBAL.

A lo largo de su exitosa carrera, cultivó un extenso repertorio que abarcó ópera, oratorio, música de cámara, música renacentista y contemporánea en escenarios de Europa, América, África y Medio Oriente. Se presentó como solista de las Sinfónicas de Dallas, San Francisco, el Centro Nacional de las Artes de Canadá, la Orquesta de Cámara de Saint Paul, la Orquesta Simón Bolívar de Venezuela, la Deutsche Kammerakademie, la Orquesta de la Ópera de Praga, el Ensamble Elyma y el Cuarteto Arditti. 

Por más de 40 años participó en gran número de producciones de la Ópera de Bellas Artes así como en otros teatros y foros de México y el extranjero, como el Festival Theater der Welt en Mülheim, Festival de Edimburgo, la Ópera de Málaga, Centro Cultural Kampnagel en Hamburgo y Teatro del Canal en Madrid.

Recibió en 2024 la Medalla Bellas Artes 2023 en Música, la más alta distinción que otorga esta institución, en reconocimiento a su trayectoria y aportaciones a la música.

Lourdes Ambriz murió el 28 de agosto de 2025 en la Ciudad de México.

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