Diciembre 6, 2025. Para dar por concluido del décimo quinto aniversario de la fundación del Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo de Bogotá, así como la edición XIV Festival Internacional de Música Sacra de Bogotá, ambas entidades unieron esfuerzos para ofrecer una notable ejecución del oratorio en lengua inglesa, Messiah, HWV 56 (El Mesias).
Esta importante obra maestra del músico alemán Georg Friedrich Händel (1685-1759) fue compuesta en 1741, estrenada un año después en Dublín, Irlanda, en abril de 1742. Dicha obra se convertiría con el paso del tiempo en uno de los oratorios de música sacra más famosos de la historia, y una de las obras corales más interpretadas en la actualidad. Especialmente vinculado al periodo navideño, la obra es ejecutada también con bastante frecuencia durante la Semana Santa, ya que por su contenido parecería más apto para la época de la cuaresma, sin olvidar que es incluida en festivales de música antigua, aunque donde más se programa es en las salas de concierto por orquestas sinfónicas.
Con esta composición, Händel dio un cambio radical, pasando de la ópera italiana que tantos éxitos y satisfacciones le proporcionó, al oratorio en inglés, para adaptarse a los nuevos gustos musicales del público de aquella época. El libreto de El Mesías es de Charles Jennens (1700-1773), quien seleccionó textos de la Biblia del rey Jacobo (King James Bible) y de la biblia Coverdale (Coverdale Psalter) que describen la vida de Cristo y su resurrección.
Mas allá de ser un célebre hito del repertorio sinfónico, contiene un mensaje de esperanza y redención, tanto así que inspiró a otros importantes compositores a hacer su propia adaptación y arreglos. La más conocida es la de Wolfgang Amadeus Mozart, que será escenificada por la Houston Grand Opera a mediados de este año.
Este concierto contó con la participación de la Orquesta Sinfónica Nacional de Colombia, el Coro Nacional de Colombia y un cuarteto bien combinado de cantantes locales. La obra se ejecutó con una orquesta reducida, alcanzando una loable conjunción y homogeneidad de las secciones de cuerdas y metales y se incluyó un clavecín y un órgano para resaltar la suntuosidad de la partitura. Concertó el colombiano Alejando Posadas (a quien recuerdo haber visto dirigir hace varios años Carmen de Bizet en la muy polémica puesta en escena de Calixto Bieito). El maestro Posadas mostró oficio para amalgamar las fuerzas musicales.
Resaltaría especialmente la dulzura en ‘But who may abide’ y el dramatismo en ‘He was despised’, que supo imprimir a su canto en cada una de sus arias la mezzosoprano Paola Leguizamon, de voz oscura, profunda, pero flexible y plena de musicalidad. Grata impresión dejo también el tenor colombiano César Cortés de amplia experiencia internacional, quien cantó con una voz de grato timbre lírico, que le aportó candor, pureza y elegancia a cada una de sus intervenciones.
Por su parte, la soprano Ana María Ruge desplegó intensos y firmes agudos, buen manejo de la coloratura en las arias ‘Rejoice greatly’ y ‘How beautiful are the feet’ en su versión original de 1741, que incluye la parte ‘Their sound is gone out’. El bajo venezolano Álvaro Carillo agradó en su ejecución del aria ‘The trumpet shall sound’, que generalmente se asocia con el tema de la resurrección. En general cantó con cierto ímpetu y rapidez, con una emisión cavernosa que por momentos sonaba fuera de estilo.
El Coro Nacional de Colombia que dirige Diane Caroline Cifuentes asumió el papel preponderante que le corresponde en sus intervenciones, especialmente en el conocido y apasionante coro ‘¡Aleluya!’, que fue repetido como bis al final del concierto. Cabe mencionar que es una costumbre en los países angloparlantes que el público se ponga de pie al entonarse este coro, y en este concierto un señor de la primera fila se levantó en ese momento, pero fue reprendido por un par de acomodadores del teatro y forzado a sentarse inmediatamente, evidenciando una carencia de tacto y sensibilidad. Muchos aplausos y entusiasmo por parte del público, que llenó el teatro en los dos conciertos que se ofrecieron de El Mesías. Esta reseña corresponde al primer concierto.


