Una nueva producción de la ópera Maria Stuarda de Gaetano Donizetti se estrenó en diciembre de 2024 con un elenco estelar encabezado por la soprano Lisette Oropesa en el papel titular, la mezzosoprano Aigul Akhmetshina como Elisabetta I, el tenor Ismael Jordi como Leicester, el bajo Roberto Tagliavini como Talbot, el barítono Andrzej Filończyk interpretó a Lord Cecil y Elissa Pfaender cantó a Anna.
José Miguel Pérez-Sierra dirigió la Orquesta y Coro del Teatro Real de Madrid en esta nueva puesta de David McVicar, basada en la producción de 2013 que estrenó en la Metropolitan Opera House de Nueva York. En un mundo operístico en donde es cada vez más raro ver una puesta en escena tradicional que ilustre la época exacta en la que se lleva a cabo la obra y que no distorsione la historia, se agradece que tan excelso elenco sea acompañado de una atmósfera y una ambientación fidedigna al momento histórico de la ópera, y esto no solo enmarca, sino que también enriquece las interpretaciones de cada uno de ellos.
Maria Stuarda es una opera seria en dos actos con libreto en italiano de Giuseppe Bardari. Fue estrenada el 30 de diciembre de 1835 en el Teatro alla Scala de Milán. Su libreto está basada en la obra de teatro homónima de Friedrich Schiller y forma parte de la llamada “Trilogía Tudor” de Donizetti.
El peso dramático de la ópera lo llevan las dos protagonistas, María Estuardo y Elisabetta I, encarnadas a la perfección vocalmente en esta grabación en video por Oropesa y Akhmetshina. El contraste entre la etérea y angelical Maria de la soprano cubano-norteamericana y la poderosa e intensa reina de la mezzosoprano baskir (rusa de origen túrquico) potencian al máximo la tensa relación entre las dos reinas. Su encuentro, que históricamente nunca se dio y que es fruto de la imaginación de Schiller, es una de las escenas más impresionantes de la ópera.
Desde su entrada con el aria ‘Oh, nube! Che lieve per l’aria t’aggiri’, el canto de Oropesa es elegante, con línea de canto y timbre brillante. Su voz se siente libre y en perfecta armonía con el estilo belcantista. Se acopla muy bien con la voz más robusta de Jordi en el dueto ‘Da tutti abbandonata’ y afronta con gran nivel dramático la confrontación con Elisabetta I que comienza con la famosa frase ‘Figlia impura di Bolena’. Nunca vemos a María como víctima; Oropesa la interpreta como la mujer fuerte y decidida que fue, viendo a Elisabetta siempre con la frente en alto. En su impactante y desgarradora escena final, Oropesa canta con una emotividad que enchina la piel. Su plegaria ‘Deh! Tu d’un’umile’ es una cátedra de canto que muestra un fiato impecable.
Los detalles históricos que McVicar sigue son muy enriquecedores para el desarrollo de la trama, siendo fiel a varios aspectos, como el hecho de que pasaron casi 20 años para que Elisabetta I decidiera mandar ejecutar a Maria. Por ello mismo, en la ópera entre el acto I y II, el director escocés pidió a sus dos protagonistas femeninas actuar en el segundo acto como dos mujeres de mucha más edad, revelando el paso del tiempo de manera impactante, especialmente en el momento en que en la ejecución de Maria le quitan la peluca y vemos sus cabellos encanecidos. Tanto Oropesa como Akhmetshina actúan muy bien el arco temporal que tienen sus personajes.
La Elisabetta I de Aigul Akhmetshina impone desde el momento en que entra a escena; su voz es oscura e intensa y a la vez aterciopelada y cálida. Canta con una impecable línea de canto su aria ‘Ah, quando all’ara scorgemi’, y muestra muy bien el conflicto emocional de la reina que está entre su amor no correspondido hacia Leicester y su deber como monarca de casarse con el hijo de Catalina de Medici, Francisco de Anjou. Su dueto con Leicester ‘Era d’amor l’immagine’ es otro de los momentos más bellos de la función; gracias a la elegancia con la que canta Akhmetshina, Jordi amolda su voz para igualar la dulzura y los matices vocales de la mezzo baskir. Una gran interpretación por parte de esta joven mezzosoprano que esperemos siga interpretando estos papeles belcantistas que tanto hacen lucir su instrumento.
El tenor jerezano es un Leicester con tintes más veristas que belcantistas; la tesitura del papel es muy aguda en ciertas partes, como su aria ‘Ah, rimiro il bel sembiante’, donde lo escuchamos cantar con un poco de tensión. Afortunadamente, en el resto de la ópera, Jordi va moldeando su canto para ser más sutil y delicado, especialmente cuando canta sus duetos con Oropesa y Akhmetshina.
Dos roles muy importantes en la trama son Lord Guglielmo Cecil y Giorgio Talbot, interpretados con gran calidad vocal e histriónica por Andrzej Filończyk y Robeto Tagliavini, respectivamente. Talbot tiene un dueto de gran belleza con Maria en el acto segundo ‘Quando di luce rosea’, donde Tagliavini y Oropesa entrelazan sus voces de manera exquisita. Resalta también la Anna Kennedy de la mezzosoprano Elissa Pfaender.
La dirección orquestal a cargo de José Miguel Pérez-Sierra al frente de la Orquesta y Coro del Teatro Real de Madrid es de gran calidad, permitiendo a sus cantantes lucirse sin perder el pulso de la tensión del drama. Sus tempi son precisos, siempre en pro de la claridad de la melodía donizettiana, permitiendo a sus intérpretes respirar y frasear bellamente.
Esta es la segunda vez que David McVicar crea una puesta en escena de Maria Stuarda. La primera fue en 2013 para el Met de Nueva York. Basada vagamente en aquella puesta, esta nueva propuesta hecha para el Teatro Real es más detallada escénicamente, con una paleta de colores más reales y un vestuario más fidedigno al histórico. McVicar eliminó el uso de una gama de colores limitados (rojo, blanco, gris y negro), como lo hizo en el Met, y embelleció visualmente cada uno de los vestuarios (a cargo de Brigitte Reiffenstuel) y de las escenas, que ahora parecen cuadros de pinturas o tapices de la época. Cada personaje está perfectamente bien delineado y McVicar muestra en ambas reinas varios matices emocionales que las hacen figuras de carne y hueso con virtudes y defectos. Durante la obertura, tenemos una explicación en video con imágenes preciosas sobre la historia de María Estuardo, desde su nacimiento hasta el momento en que comienza la ópera, cuando está presa en el castillo de Fotheringhay.
Recomendamos ampliamente esta versión en video de Maria Stuarda de Donizetti, ya que en ella se conjuntaron todos los elementos musicales y escénicos para mostrar en su esplendor esta obra maestra del bel canto.
Gaetano Donizetti – Maria Stuarda (Lisette Oropesa / Aigul Akhmetshina / David McVicar)
Lisette Oropesa (Maria), Aigul Akhmetshina (Elisabetta), Ismael Jordi (Leicester), Roberto Tagliavini (Talbot), Andrzej Filończyk (Cecil), Elissa Pfaender (Anna)
Coro y Orquesta del Teatro Real; José Miguel Pérez-Sierra
NAXOS DVD



