L’Olimpiade en Zúrich

Vivica Genaux como Megacle en L’Olimpiade de Pergolesi © Herwig Prammer

Marzo 19, 2022. En enero de 1735 se estrenó en el Teatro Tordinona de Roma L’Olimpiade, el dramma per musica en tres actos del padre de la scuola napoletana, Giovanni Battista Draghi, mejor conocido como Pergolesi. La Olimpiada, compuesta unos meses antes de su muerte, es considerada como una de las obras maestras del Settecento en el corte serio. A pesar de esto, es muy rara su ejecución.

La inmortal historia, basada en el melodrama homónimo de Pietro Metastasio, ha sido musicalizada también por importantes compositores como Vivaldi, Caldara, Galuppi, Cherubini, Cimarosa, Paisiello… e incluso Donizetti dejó una versión incompleta.

Finalmente este 2022, tras ser víctima del confinamiento por el coronavirus justo antes de su estreno la temporada pasada, la Opernhaus Zürich ofrece una peculiar versión de esta ópera barroca. La propuesta contó con un enfoque músico-teatral que combinó las arias de la ópera con un documental del director de escena húngaro y residente en Berlín, David Marton con la cineasta austriaca Sonja Aufderklamm.

Marton, conocido por su exploración de formas teatrales innovadoras, propone junto a Aufderklamm como estrellas del filme a algunos residentes ancianos de Zúrich. Ambos artistas visitaron a personas mayores en sus hogares, asilos, parques o exteriores, les pusieron la emotiva y elegante música de Pergolesi mientras les ahondaron en la historia del texto, la música y demás elementos para ellos desconocidos mientras eran grabados. 

El resultado es verdaderamente competente y atractivo. Mientras en la pantalla se proyectan las espontáneas reacciones de los ancianos, en el escenario un sólido cast de cantantes interpreta en vivo las arias del compositor italiano; una singular mezcla entre el sonido y el silencio, entre las imágenes y el escenario, entre la ópera y la realidad, entre el canto y el recorrido natural de la vida.

En el foso estuvo la Orchestra La Scintilla, agrupación requerida en cada interpretación histórica que propone la Ópera de Zúrich desde hace varias décadas. El conjunto independiente de músicos especializados con una excelente reputación el medio fue liderado por Ottavio Dantone, quien según el teatro ostenta ser el director que ha concertado más títulos de Pergolesi en el mundo.

Unas impresionantes reproducciones de los frescos se mostraron alternando con la proyección, “La caída de los gigantes sitiando el Olimpo» de Francisco Bayeu y Subias, en la primera parte y «Elegantes damas con vistas a la bahía de Nápoles, Italia» de August Albert Zimmermann para la segunda, fruto de la creación escénica ideada por Christian Friedländer.

El elenco, conformado por nombres connotados como la mezzosoprano estadounidense Vivica Genaux como Megacle y la italiana Anna Bonitatibus en le rol de Licida, llenaron de vivacidad el teatro suizo.

La amplia gama de emociones de la música, combinada con los rostros e historias de los ancianos y sus conmovedoras experiencias, fue posible gracias al tenor italiano Carlo Allemano como Clistene, las sopranos estadounidenses Lauren Snouffer en el rol de Argene y Joélle Harvey como Aristea. De igual forma el tenor sudaficano Thomas Erlank interpretó a Aminta y la contralto francesa Delphine Galou como Alcandro.

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