🇮🇹 Stabat Mater en Novara

Las solistas Aurora Faggioli y Mariam Battistelli formaron parte de los cuadros «pintados» por el coreógrafo Giuliano de Luca

Octubre 22, 2020. La obra sacra de Giovanni Battista Pergolesi fue presentada en el Teatro Coccia como una ópera de cámara en una producción de Renato Bonajuto, escenografía y vestuario de Danilo Coppola, luces de Ivan Pastrovicchio y coreografía de Giuliano De Luca. Participaron los bailarines (debidamente enmascarados) Francesco Alfieri, Rocco Ascia, Alice Bellora, Emanuele Cappelli, Arianna Lenti y Alessio Urzetta, así como las solistas Aurora Faggioli y Mariam Battistelli. Al frente de la orquesta I Virtuosi Italiani estuvo su director musical: Matteo Beltrami.

Fue insólita la idea de dejar la forma de concierto y convertirla en una representación teatral, aunque marcada por la lentitud del movimiento para lograr la estática requerida. La inspiración del director Bonajuto vino de las pinturas de las zonas piamontesas, para luego llegar a Caravaggio y sus contemporáneos: cada “pintura musical” se encuentra con la recreación de una pintura viva donde los bailarines se desnudan entre una pintura y otra para luego cubrir su desnudez con el papel del siguiente personaje. 

La realización tuvo un fuerte impacto, por lo que fue aclamado no solo Bonajuto, sino también De Luca, por la coreografía; y los bailarines involucrados. La dirección musical del Maestro Matteo Beltrami fue atenta, puntual y mesurada, demostrando equilibrio y participación.

Las voces son importantes y no en vano ambas son habitualmente invitadas en los grandes teatros de Europa. La mezzosoprano Faggioli mostró un hermoso color oscuro y un tono cálido y pleno que tocó las cuerdas de la emoción, mientras que la soprano Battistelli expuso una voz clara y viva, de colores iluminados, que realzó la musicalidad del conjunto.