Philippe Jaroussky: En defensa del barroco

Philippe Jaroussky: «Cuando pensamos en la voz del contratenor, pensamos obviamente en el repertorio barroco, el repertorio que cantaban los castrati. Naturalmente, canto mucho eso; pero la voz de un contratenor, como la mía, no es propiamente la de un castrato»

El próximo domingo 13 de diciembre el contratenor francés Philippe Jaroussky cantará un concierto virtual desde la Abadía de Royaumont en Francia en remplazo de lo que hubiera sido su concierto en el Conjunto Santander de Artes Escénicas de Guadalajara, Jalisco, el cual se tuvo que cancelar por causa de la pandemia. Lo acompañará la orquesta Le Concert de la Loge, dirigida por Julien Chauvin. 

Las piezas que interpretará Jaroussky son ‘Infirmata, vulnerata”, motete para alto, 2 violines y bajo continuo de Alessandro Scarlatti, el motete Nisi Dominus en sol menor (Salmo 126), RV 608, de Antonio Vivaldi y el Salve Regina para alto, cuerdas y bajo continuo en fa menor de Giovanni Battista Pergolesi. La orquesta interpretará el Concierto para cuerdas en sol menor RV 156 de Vivaldi y el Concierto para cuerdas n.° 1 en fa menor (movimientos I y II) de Franceso Durante.

Con una sólida y exitosa carrera internacional, Jaroussky es uno de los contratenores más queridos y admirados de la música clásica. Además de ser uno de los intérpretes más destacados en música barroca, el contratenor francés ha ampliado su repertorio a otros periodos musicales y otros géneros, tales como las canciones francesas del siglo XIX. Además, se ha adentrado en la ópera contemporánea con Only the Sound Remains de la compositora finlandesa Kaija Saariaho y música vocal compuesta exclusivamente para él, como los Sonnets de Louise Labé compuestos por Marc-André Dalbavie. 

Cecilia Bartoli y Philippe Jaroussky, para la grabación de Mission © Samuel Kirszenbaum

El contratenor es conocido también por haber rescatado música de compositores que, hasta hace poco, habían permanecido en el olvidado. Al igual que Cecilia Bartoli, el contratenor se adentra en las bibliotecas nacionales y de las academias de música para rescatar la música de compositores como Caldara, Porpora, Vinci o Steffani. Tuvimos la oportunidad de charlar con el cantante francés, via telefónica, sobre su próximo concierto virtual, acerca de su nueva grabación de arias de oratorios llamada La vanità del mondo y sobre la versatilidad de su carrera, ahora que también se va a dedicar a dirigir su orquesta Artaserse.

Platíquenos un poco acerca del programa que interpretará el día 13 de diciembre en el concierto virtual.
Naturalmente, dada la cancelación de los conciertos por la pandemia, hubo que cambiar el programa. Yo estaba muy emocionado de volver a México pero, con la situación como está ahora, tuvimos que idear este concierto exclusivamente en video, desde Francia. Será en una abadía fantástica que conozco muy bien y que está a una hora de París.

El programa que haremos es de carácter espiritual: consta de música religiosa de Vivaldi, Scarlatti y Pergolesi. Cantaré una pieza que he interpretado ya desde hace 20 años: el Nisi Dominus de Vivaldi, la cual grabé hace 15 años en audio, pero siempre la he querido grabar en video. Esta me pareció una buena oportunidad para grabarla y ofrecer este programa a México, porque sé que hay muchísima gente que me conoce por un aria que se llama ‘Cum dederit’. Una gran cantidad de personas me han escuchado cantarla en YouTube:

El concierto lo haremos con Le Concert de la Loge, que hubiese ido conmigo a México, donde queríamos ofrecer una gran variedad de música al público. Este concierto virtual será una manera de estar con ustedes, pues tenemos que probar soluciones para esta situación y adaptarnos a ella. Me pareció muy buena idea ofrecer este concierto de un video que nadie ha visto y que ha sido grabado especialmente para ustedes: el público mexicano.

¿Cuáles eran sus planes después de ir a Guadalajara a cantar?
Tenía conciertos en México en el Festival Cervantino y luego me tenía que ir a Buenos Aires y a Bogotá. Estoy muy triste de que no pude ir a cantar a Latinoamérica, porque cada vez que he ido a México ha sido un placer inmenso ya que el público es muy entusiasta. 

¿Qué recuerdos tiene de sus conciertos en México?
Mi sorpresa más grande al ir a México es que veo público muy joven en mis conciertos. La primera vez que canté en Bellas Artes me encantó ver a tanta gente joven en el público y sentir su entusiasmo.

Neron, con Danielle De Niese (Poppea) en L’incoronazione di Poppea © Teatro Real de Madrid

Tuve la oportunidad de escucharlo en su concierto en Bellas Artes cantando canciones francesas y me sorprendió el escuchar una voz de contratenor en este repertorio. Sabemos que ya también ha cantado Lieder de Schubert en el Palau de la Música de Barcelona, y que piensa ampliar aún más su repertorio. Cuéntenos sobre los nuevos compositores que está abordando y que hará en un futuro.
Cuando pensamos en la voz del contratenor, pensamos obviamente en el repertorio barroco, el repertorio que cantaban los castrati. Naturalmente, canto mucho eso; pero la voz de un contratenor, como la mía, no es propiamente la de un castrato. Es una voz bastante nueva y, dependiendo de las cualidades de cada voz, hay contratenores que se sienten más cómodos en el mundo de la ópera lírica. 

Hay algunos que están cantando Rossini pero yo, con mi tipo de voz, me siento más a gusto con repertorio más íntimo. Por ejemplo, cantando acompañado de un piano. Desde el principio de mi carrera me he sentido más un músico que un cantante. Empecé a estudiar música tocando el violín y el piano porque lo que me interesaba más era hacer música.

Los Lieder de Schubert y las canciones francesas son un nuevo reto para mí. Con esto quiero decir que no veo el por qué un contratenor no pueda interpretar un poema puesto en música. A veces me siento más “en casa” cantando una canción de Debussy o Fauré que un aria de ópera compuesta para Farinelli, que me parecen un poco grandes para mi tipo de voz. Al contrario, una melodía pura me hace sentir más “en casa”.

Llevo entre diez y quince años defendiendo la idea de que cada contratenor puede y debe escoger el repertorio que le gusta y trabajar en esa dirección. No solo en repertorio barroco; no es tan fácil, a veces. Recuerdo que, la primera vez que canté en México, la gente al final del concierto me gritaba que cantara ‘Lascia ch’io pianga’ u ‘Ombra mai fu’, porque les encanta oír las arias barrocas que cantaba en el pasado. Fue un reto el venir a Bellas Artes la primera vez cantando canciones francesas.

¿A qué cree que se deba el resurgimiento del repertorio barroco en los últimos años?
El repertorio barroco abarca dos siglos de música, y es infinito. Es increíble la cantidad de música que descubrimos cada vez que vamos a bibliotecas en Francia, Italia o en Alemania. La producción que hemos encontrado de Caldara y de Scarlatti es inmensa. Hay muchísimo material que me encantaría grabar de ellos, no solo para darlos a conocer sino por sacar a la luz la gran calidad de todas esas piezas. Para mí, como cantante, cuando estoy buscando música en las bibliotecas o, ahora con la tecnología, en internet, me gusta encontrar piezas que puedo cantar y poder transmitirle al público la importancia de por qué tal o cual aria debe ser escuchada. Quiero convencerlos y transmitirles que vale la pena oír estas nuevas piezas y me da mucha emoción saber que soy el primer cantante en interpretar esas arias después de tres siglos que estuvieron olvidadas. Me entusiasma mucho el descubrir nuevos repertorios. 

¿Cuáles son sus planes futuros?
Llevo veinte años cantando repertorio barroco y ahora quiero iniciar una nueva carrera: voy a empezar a dirigir conciertos sin cantar, con mi conjunto Artaserse, porque quiero defender este repertorio toda mi vida. Quiero seguir descubriendo música que no se ha tocado en varios siglos; compositores olvidados o desconocidos. Me da mucha emoción que ha habido arias que no eran conocidas antes de que yo las grabara y que he sido yo quien las ha puesto en el gusto del público y que gracias a mí se conocen.

He leído que también quiere incluir en su repertorio canciones españolas de De Falla y demás compositores españoles.
Cada año me gusta hacer cosas nuevas. Por ejemplo, ahora con las cancelaciones que ha habido, he aprovechado para hacer más grabaciones. Entre lo que he grabado han sido canciones en español y creo que haré repertorio en ese idioma en un futuro. Quiero sorprender a la gente y proponer algo distinto. No estoy seguro si al público le va a gustar esta nueva etapa, pero para mí es necesario tomar este tipo de retos. Cantaré también música pop, que no es clásica; cuando comencé mi carrera era fanático de cantar solo música barroca, pero ahora estoy abierto a nuevas experiencias fuera de la música clásica. 

Escena de Only the Sound Remains, de Kaija Saariaho © Teatro Real de Madrid

Hablando de retos, ¿cómo fue su participación en la ópera de Kaija Saariaho, Only the Sound Remains?
La experiencia de trabajar con Kaija ha sido una de las más emocionantes y originales  de mi carrera. Hablamos sobre las capacidades de mi voz, sobre lo que puedo cantar y lo que no. Only the Sound Remains es una ópera preciosa; solo éramos dos cantantes en el escenario, fue muy íntimo y tuvo un carácter muy espiritual. Su música me parece una obra maestra en cuadro, como una obra de Caravaggio. La música de Kaija es preciosa; cada vez que la cantaba me fue gustando más y más. Esta ópera me parece que es una obra maestra contemporánea. Como contratenor, creo que puedo ir más hacia esa dirección. Kaija es de esos compositores geniales que pueden usar la voz de un contratenor para sus obras actuales, y eso me parece muy importante.