Niina Keitel: “Disfruto ser la seductora en el escenario”

Niina Keitel: «Las mezzos interpretamos una amplia gama de mujeres: damas de sociedad, muchachas jóvenes y femmes fatales, lo cual le da mucha diversidad a nuestro trabajo» © Saara Salmi

Finlandia ha sido un país prolífico, hablando desde el punto de vista musical. De allí han surgido importantes directores de orquesta, así como cantantes y compositores; y s precisamente de ese alejado país del norte de Europa de donde proviene la mezzosoprano Niina Keitel, una de las tantas voces importante surgidas recientemente en ese país, quien ha aceptado amablemente realizar esta breve entrevista en la que nos habla sobre su carrera, su voz y su repertorio. 

Niina, que se ha presentado en el Palacio de Bellas Artes de México, y que regularmente es artista de la Ópera Finlandesa de Helsinki, se ha presentado en importantes escenarios como los del Festival Savonlinna de su país, la Ópera de París, el Teatro San Carlo de Nápoles y el Teatro Petruzzellli de Bari en Italia, además de las óperas de Fráncfort, Bonn, Mannheim, Darmstadt en Alemania, y la Ópera de Dinamarca.

¿Cuándo descubriste el canto y en qué momento decidiste que ibas a hacer una carrera en la lírica?
Siempre canté, desde que era niña. Cuando jugaba, en el asiento trasero del coche, en cualquier lugar y momento. A la edad de siete años canté públicamente canciones tradicionales de Finlandia, y me di cuenta de que era algo divertido que me gustaba hacer. Continúe cantando hasta que comencé a desarrollar una voz. Por ello, digo que la música y el canto me escogieron a mí, todo lo opuesto de como suele ser.

¿Cómo definirías tu voz de mezzosoprano y cuál es el repertorio que más te gusta cantar dadas tus cualidades?
Es en realidad complicado para uno mismo definir su propia voz, pero te puedo decir la manera como me la han descrito —y que me gusta—, haciendo una comparación con comida y vinos, y de acuerdo con ella tengo una voz de “cereza oscura, cabernet sauvignon, oporto y chocolate oscuro”. [Risas.] Soy una mezzosoprano con un rango vocal muy expansivo; y en cuanto a papeles que más canto están el de Carmen, que es como mi sello de la casa; otros papeles importantes para mí son Judith de El castillo de Barbazul de Bartók, Preziosilla en La forza del destino de Verdi y Santuzza de Cavalleria rusticana de Mascagni.

Escena de la “Habanera” de Carmen:

¿Cuáles destacarías hoy como los logros más importantes de tu trayectoria?
Yo destacaría tres momentos que me han marcado artísticamente: cuando comencé mi carrera internacional en Alemania, donde formé parte de la compañía en los teatros de Mannheim y Darmstadt; además de que adquirí mucha experiencia cantando en varias maravillosas casas de ópera. Otro logro fue el haber cantado Octavian en Der Rosenkavalier, uno de los papeles que mas soñé cantar; esto fue en la Ópera Finlandesa de Helsinki. También destacaría mi trabajo durante cinco años como directora artística del Festival Lemi Music en Finlandia, en el que aprendí sobre muchas cosas durante el tiempo que estuve a cargo.

Judith en El castillo de Barbazul © Sakari Viika

Octavian en Die Rosenkavalier, con Melanie Diener (Marchallin) © Heikki Tuuli

¿Como explicas el fenómeno de que en Finlandia, tu país, hayan surgido siempre excelentes directores de orquesta, compositores y cantantes líricos?
Eso se debe a que tenemos una excelente tradición de escuelas de enseñanza musical y conservatorios en el país. Lo más importante es que la educación musical es gratuita, lo que hace que sea posible y accesible para todas las familias. Además, la educación musical comienza y se estimula a muy temprana edad y se imparten lecciones de música durante los días de escuela.

¿Cuál es tu compositor favorito y cuál es el papel ideal y soñado para ti?
En realidad son tantos los compositores que sería difícil nombrar uno solo, hablando de ópera; pero para música orquestal podría mencionarte a más de uno, y entre ellos destacaría a Mahler y a Richard Strauss.

Keitel como la hermana de Kullervo, de Sibelius:

 

¿Qué significa para un artista como tú la actuación, y qué es en lo que más debes concentrarte cuando estás sobre un escenario?
¡A mí me encanta actuar, es algo fascinante! Es además muy interesante poder entender a un personaje y preguntarse: «¿Por qué actúa de la manera en que lo hace? ¿Qué le habrá ocurrido antes de lo que se ve en la escena?» En eso me baso yo, haciendo la historia alrededor de la vida del personaje fuera de lo que es la ópera. Si ella (o él, si es un personaje en travesti) es una figura histórica, leo y me informo lo más posible sobre qué se ha escrito en torno al personaje.

Divides tu tiempo entre producciones escénicas y como solista en conciertos sinfónicos. ¿Cuál de las dos maneras de expresarte prefieres, y qué tanta diferencia encuentras entre hacer un concierto o una producción con vestuario y escenografías?
El balance entre ópera escenificada y cantar en salas de conciertos me parece lo más adecuado para un cantante, porque en las obras sinfónicas, en mi caso, siento que yo personalmente me encuentro allí solo con el fin de servir a la música y en verdad disfrutarla. Las producciones escénicas requieren mucho más tiempo de preparación, pero pueden ser muy satisfactorias por la sinergia que se crea con los colegas, por la iluminación, la escena, y porque además es entretenido convertirse en alguien más por unas horas sobre un escenario.

Carmen, con Arturo Chacón-Cruz (Don José) en Tampere, Finlandia, 2020 © Petri Nuutinen

¿Qué piensas acerca de los papeles más comunes compuestos para las mezzosopranos en la ópera?
Me hace gracia la pregunta, porque interpretamos una amplia gama de mujeres: damas de sociedad, muchachas jóvenes y femmes fatales, lo cual le da mucha diversidad a nuestro trabajo. Aunque por supuesto que disfruto ser la seductora en el escenario.

A propósito de lo que mencionas, Carmen ha sido un papel importante en tu trayectoria. ¿Cuál es tu concepción de ese personaje y como te preparas físicamente para interpretarlo?
Sí, he tenido la fortuna de haber cantado ya en varias producciones de Carmen. Pienso que se requiere una manera muy íntima de darle vida a este rol. El carisma y la sensualidad tiene que emerger de uno mismo. Si no, no será real ni creíble para el público. En escena una tiene que convertirse en Carmen, y no solo actuarla. Técnicamente, Carmen es un papel que requiere de mucha resistencia y buena condición física, porque es como correr un maratón. Yo comienzo a prepararme con mucha antelación con lecciones de baile y ejercitándome cuando tengo que dar vida al personaje. 

Escena de la “Séguidille” de Carmen con Arturo Chacón-Cruz (Don José):

Tengo recuerdos muy especiales de ciertas producciones que he hecho en este papel, como la de 2013 cuando debuté el personaje en la Ópera Finlandesa de Helsinki, o también la de la temporada 2017-2018 en Bonn, Alemania; y recientemente en Tampere, Finlandia, en febrero de este año.

A principios de 2018 estuviste en México en la inauguración de la temporada de ópera en Bellas Artes en el Réquiem de Verdi. ¿Qué recuerdos tienes de esa visita a nuestro país?
¡Francamente, tengo recuerdos maravillosos de México y de Bellas Artes! Es uno de los escenarios de ópera más hermosos que haya conocido, y la gente fue muy amable. Me fui fascinada con la comida y su cultura.

¿Cuál es la mejor experiencia o la más memorable que has vivido en un escenario o en un teatro?
Cuando me llamaron de último minuto para hacer una sustitución en la Ópera Bastilla de París. Allí canté el papel de Magdalene en Die Meistersinger von Nürnberg de Wagner. La ópera es muy larga (dura cuatro horas y media) y, aunque solo tuve tiempo de ensayar con el resto de los cantantes el primer acto, fue una función muy emocionante. Solo me dejé llevar para vivir ese momento. 

Eugenia Garza y Niina Keitel en el Requiem de Verdi en Bellas Artes

Hace un par de meses debutaste el papel de Adalgisa en Norma en Finlandia durante el periodo más álgido de la pandemia. ¿Qué sensación tuviste de pisar un escenario en un periodo tan complicado y cuál fue la reacción del público que asistió a las funciones?
Hasta ese momento no había yo trabajado en más de cinco meses, así que extrañaba y ansiaba hacerlo. Se me salieron las lágrimas cuando escuché por primera vez el sonido de la orquesta después de una pausa tan larga. Gente del público vino a saludarme después de la función y el consenso fue lo importante que era para todos el poder escuchar música en vivo otra vez.

¿Cuál es tu opinión respecto de esta difícil e inesperada situación que vivimos? ¿Consideras que el mundo de la ópera y la música clásica algún día volverá a ser como lo conocíamos?
Yo verdaderamente espero que las cosas se normalicen pronto, porque ha sido un periodo muy difícil para todos nosotros los artistas. Todas las producciones que se han cancelado han sido una gran desilusión desde el punto de vista artístico, y como seres humanos es terrible pensar que tenemos que estar apartados unos de los otros, como por ejemplo lo difícil que es no poder abrazar a un amigo. Nos vimos forzados a detenernos y por eso pienso que esta es una buena oportunidad para descubrir cosas nuevas sobre nosotros mismos y para darnos cuenta sobre de qué es lo verdaderamente importante en la vida.