Puccini: Heroines—Sondra Radvanovsky

Sondra Radvanovsky y la orquesta de la Lyric Opera de Chicago bajo la batuta de Enrique Mazzola presentan el disco Puccini: Heroines, una grabación en vivo de un programa que la afamada soprano diera en Chicago íntegramente dedicado a Giacomo Puccini, grabado en febrero de 2025. 

La extraordinaria voz de Radvanovsky dota de una vívida individualidad a cada heroína, desde el tierno lirismo de Anna en Le villi y Mimì en La bohème hasta la intensidad dramática de Tosca y Turandot, incluyendo papeles que no son parte de su repertorio escénico. Captura la genialidad de Puccini al combinar arias concisas y cargadas de emoción con una profunda comprensión de los personajes. 

Desde la gracia de Le villi hasta la pasión de Manon Lescaut, la intimidad de La bohème y el virtuosismo dramático de Turandot, el arte de Radvanovsky ilumina cada frase. Los bises incluyen el “Vals de Musetta” de La bohème y la famosa aria de Lauretta ‘O mio babbino caro’ de Gianni Schicchi, destacando tanto el talento teatral como los matices conmovedores. 

Esta es la segunda colaboración de la soprano y la orquesta con la marca Pentatone. La primera fue con The Three Queens (2022), dedicado a las tres óperas de la llamada Trilogía Tudor de Gaetano Donizetti, también dirigido por Mazzola. 

Después de su disco de arias de Verdi en la marca Delos bajo la batuta de Constantine Orbelian y el ya mencionado disco con arias y escenas de las reinas de Donzetti, este disco dedicado a Puccini muestra a Radvanovsky en una etapa madura y en plenitud de facultades vocales, abordando ya obras más dramáticas e intensas. En este año añadirá a su repertorio el papel de Minnie de La fanciulla del West, interpretándola por primera vez en una nueva producción en el Metropolitan Opera de Nueva York. Ya es una de las grandes intérpretes del papel titular de Tosca y ha grabado una excelente versión de Turandot con Antonio Pappano, papel que cantó en 2025 en escena en la Royal Opera House de Londres y en Berlín cantó en escena el rol principal de Manon Lescaut en 2015. 

La densa orquestación pucciniana no es un problema para el caudal de voz de Radvanovsky y es capaz de sobrepasar la masa orquestal, pero también de lograr en cada una de sus interpretaciones de las arias un trabajo de matices y dinámicas muy enriquecedoras para cada personaje. 

La selección de arias de este disco muestra la gran gama de personajes femeninos que Puccini creo en todas sus óperas. Siendo una grabación en vivo, con las reacciones del público después de cada pieza, la audición de este material se siente más orgánica. 

Abre el disco con el preludio de Le villi, dirigida por Enrique Mazzola. Desde su entrada con el aria de Anna ‘Se come voi piccina’ del acto I, Radvanovsky atrapa la atención del oyente. Capta perfectamente la ilusión del personaje, llevando la emoción in crescendo siempre; controla muy bien los matices ya que el aria requiere de lirismo puro y no tanta fuerza vocal. Mantiene esta misma delicadeza interpretativa al cantar el aria ‘Sì, mi chiamano Mimì’ de La bohème. La soprano sabe que debe mostrar la ingenuidad de la costurera parisina y adelgaza su timbre un poco para reflejar la ternura de la joven. 

Continua con el Intermezzo de Madama Butterfly, uno de los más bellos compuestos por Puccini. Mazzola logra un sonido rico, grandioso, emotivo y colorido. Radvanovsky canta después el aria Cio Cio San ‘Un bel dì vedremo’, papel que no ha hecho en escena. Es a partir de esta pieza en donde la soprano puede ya desbordar su caudal de voz y mostrar ese manejo de dinámicas tan característicos de su canto. La manera en que comienza esta aria de Butterfly es exquisita; nos va llevando por la emoción del personaje y el final es apoteótico. La ovación del público no se hace esperar.

Madama Butterfly, Act II: ‘Un bel dì vedremo

Continúa con un aria que ha hecho suya desde ya hace varios años: ‘Vissi d’arte’ de Tosca, quizá su papel pucciniano más famoso y exitoso. Su centro sonoro y redondo, aunado a una bien cuidada línea de canto, retratan el carácter de plegaria que debe tener el aria. Mazzola la apoya muy bien con un tempo que le permite hacer un fraseo elegante, sin caer nunca en manierismos vocales. De nuevo, nos lleva por las emociones del personaje llegando a un diminuendo al final del aria.

Tosca, Act II: ‘Vissi d’arte

La orquesta interpreta el muy emotivo y apasionado Intermezzo de Manon Lescaut, con un solo de cello expresivo y delicado. Sigue el aria ‘Sola, perduta, abbandonata’ del acto IV de dicha ópera; es muy interesante escuchar a Radvanovsky cantarla porque es un papel que le quedó muy bien en 2015 y que podría haber interpretado más veces, si se lo hubiesen ofrecido. Tiene el peso vocal necesario, sobre todo para los dos últimos actos. Algo que nos parece muy bueno de la manera en que canta esta aria es que nunca la escuchamos exagerar en los sentimientos de desesperación de Manon. No hay gritos ni sonidos que rompen con la belleza del canto o la melodía pucciniana. Su voz se expande muy bien en la zona aguda, lo cual hace que el dramatismo del clímax del aria lo de sin problema alguno. 

Manon Lescaut, Act IV: ‘Sola, perduta, abbandonata

En este disco, Radvanovsky y Mazzola nos dan “una probadita” de lo que será su próxima Minnie en La fanciulla del West. Así como con Cio Cio San, el papel de Minnie debe mostrar tanto ingenuidad como fuerza y la soprano debe darle el balance perfecto para lograr este retrato rico de la joven. En ‘Laggiù nel Soledad’, la soprano logra dar ese toque de candor al recordar Minnie su infancia con sus padres para luego mostrar esa luz y esa belleza (interna y externa) que Dick Johnson ve en ella. Sus sobreagudos son como rayos láser, penetrantes y bien timbrados, seguros y brillantes. 

Viene después una de las arias más desgarradoras para soprano: `Senza mamma’ de Suor Angelica. Radvanovsky da intensión a cada palabra que canta. Hay una introspección en la manera en que canta esta aria que conmueve. El final del aria con una nota sostenida en pianissimo que flota de manera perfecta, cautiva el corazón. 

Escuchamos el Preludio del acto I de Edgar, la segunda ópera de Puccini, que cuenta con dos personajes femeninos principales: Fidelia y Tigrana, contrastes claros de la mujer pura y enamorada y la mujer seductora que tienta a Edgar, respectivamente. La soprano norteamericana canta el aria de Fidelia ‘Addio, mio dolce amore’, aria que requiere de un gran lirismo y que Radvanovsky canta con línea de canto. 

Edgar, Act III: ‘Addio, mio dolce amor!

De La rondine, Radvanovsky canta el aria de Magda ‘Ch’il bel sogno di Doretta’ del acto I; flota las notas como debe ser, sin artificios. Muy buen tempo de Mazzola, que la deja lucirse al máximo, haciendo matices y dinámicas vocales. 

La rondine, Act I: ‘Ch’il bel sogno di Doretta

Cierra el programa oficial con ‘In questa reggia’ de Turandot, ópera que ya cantó en vivo y cuya tesitura de grandes saltos de graves a agudos es siempre un reto para cualquier soprano. Radvanovsky nos lleva por la narración de la princesa de hielo con un canto lírico que después cobra amplitud en los sobreagudos tan difíciles de emitir sin sonar gritados en las palabras “grido” y en la frase “Mai nessun m’abrá”. 

Los dos encores del concierto fueron el “vals de Musetta” y el aria de Lauretta ‘O mio babbino caro’. Se oye a una Radvanovsky relajada y que disfruta de cantar estas dos arias más ligeras después del maratón dramático de las pasadas piezas. 

Muy recomendable este magnífico homenaje que hace Sondra Radvanovsky a las heroínas puccinianas.

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