Agosto 1, 2020. La soprano Renée Fleming y el pianista Robert Ainsley dieron un encantador recital en el íntimo salón de música del Museo Dumbarton Oaks en Washington, D. C. Para aquellos que no vieron esta actuación en vivo, la transmisión está disponible en streaming en la página web del Met, por $20 dólares.
Fleming inició el recital con la canción a capella ‘As the People Stayed Home’, de John Corigliano y Kitty O’Meara. Con voz llena, sus agudos eran suaves pero firmes. Decoró su segunda ofrenda del recital, ‘Endless pleasure, endless love’, de Semele de Händel, con elegantes adornos de la época. También de Händel, interpretó el aria de Dalila del Acto II del oratorio Samson.
Un video con fotos de la infancia de Fleming, sus años de juventud y de la época que pasó en el programa de jóvenes artistas del Met y de sus comienzos en el escenario del Met, le dieron a la cantante y a su acompañante un breve descanso. Se vieron breves extractos de de La traviata, Der Rosenkavalier y otras óperas con una retrospectiva de sus primeros años de carrera.
Fleming y Ainsley regresaron en vivo con una canción de Reynaldo Hahn y otra de Joseph Canteloube de su ciclo Chants d’Auvergne, ‘Baïlèro’, que culminó en un encantador finale de piano. Fleming continuó con otra aria de uno de los personajes más queridos de su carrera, ‘Adieu, notre petite table’ de Manon de Massenet, después de la cual vimos un extracto más largo de su interpretación de Tatiana en el finale de Eugene Onegin de Chaikovski, con el recordado barítono siberiano Dmitri Hvorostovsky.
El recital en vivo continuó con un aria de Die Kathrin de Korngold, ‘Ich soll ihn niemals’ (Nunca puedo volver a verlo). Es una canción muy melódica, que me recordó un poco al “Lied de Marietta” de Die tote Stadt del mismo compositor. Luego, Fleming habló de su amor por la música de Richard Strauss, antes de cantar una parte del monólogo de la Marschallin, de Der Rosenkavalier.
Hacia el final del recital, se presentaron pequeños extractos de Fleming en escena, cantando algunas de sus óperas filmadas por el Met, como Thaïs, Rodelinda, Der Rosenkavalier, Armida, Otello, Die lustige Witwe, Capriccio, Rusalka y Eugene Onegin.
Al regresar en vivo, Fleming nos ofreció como novedad un aria de La bohème de Leoncavallo y otro extracto de Der Rosenkavalier, seguido de un aria que, hasta la reciente producción del Met, asociamos con cantantes más dramáticos: ‘Io son l’umile ancella’ de Adriana Lecouvreur de Cilea.
Para concluir su recital, nos cantó ‘O mio babbino caro’ de Gianni Schicchi de Puccini, seguida de la canción ‘Over the Rainbow’ de Harold Arlen, compuesta para la película The Wizard of Oz de 1939 y estrenada por Judy Garland, adornada con atractivas variaciones jazzosas. Y para despedirse, cantó muy dulcemente la canción de cuna de Johannes Brahms, ‘Guten Abend, gut’ Nacht’.


