Mazeppa—Clémence de Grandval

Cuando escuchamos hablar de la ópera Mazeppa, pensamos primero en la famosa versión escrita por Piotr Ilich Chaikovski, estrenada en 1884. Pero hay otra ópera que toma el mismo tema, con variaciones en el desarrollo de la trama y un estilo musical distinto, pero igual de bella. Esa versión fue escrita por una mujer: la compositora Clémence de Grandval. 

Nacida el 21 de enero de 1828 en Saint-Rémy-de-Monts en una familia acomodada en el Chateau de la Cour du Bois, su nombre de soltera era Marie Félicie Clémence de Reiset. Se casó con el vizconde de Grandval y así se convirtió en Clémence de Grandaval. Fue alumna del compositor Friedrich von Flotow y posteriormente estudió también con el pianista Fréderic Chopin y el compositor Camille Saint-Saëns. Después de su matrimonio con el vizconde, publicó varias de sus composiciones con pseudónimos. Su carrera estuvo marcada por críticas llenas de elogios y éxitos perdurables, abarcando todos los géneros, desde música de cámara hasta oratorio y ópera. Escribió cinco óperas: Le sou de Lise (1859), Les fiánces de Rosa (1863), Piccolino (1869), Atala (1888) y Mazeppa (1892).

“El tema de Mazeppa ha inspirado a Madame Clémence de Grandval a componer una partitura verdaderamente extraordinaria, cuyo éxito causará sensación en el mundo musical.” Con estas palabras, la prensa recibió el estreno de la ópera de quien fue una de las compositoras más representadas en la Francia de finales del siglo XIX. Sin embargo, Mazeppa, ópera en cinco actos con libreto de Charles Grandmougin y Georges Hartmann, es considerada su obra cumbre. Se estrenó en el Gran Teatro de Burdeos el 23 de abril de 1892. 

Bien recibida por la prensa en Burdeos —que incluyó a Mazeppa en la tradición de las producciones de Jules Massenet—, la ópera continuó representándose en otros teatros: Amberes (1896), Marsella (1897), Montpellier (1904) y Dijon (1905). 

El libreto de Grandmougin y Hartmann se inspira en el poema de Aleksandr Pushkin para narrar la oscura leyenda del héroe ucraniano, popularizado en Europa Occidental por Lord Byron y Victor Hugo. Esta figura ofrece a los libretistas la oportunidad de explorar a fondo el tema de la traición: el amor y el deber filial se ven puestos a prueba por la ambición y los celos. La transgresión de los valores tradicionales conduce a la locura y la muerte. 

Se pensaba que la obra gozaría de una larga vida en los escenarios operísticos mundiales, pero la posterior evolución del lenguaje musical de la Belle Époque, seguida de la muerte de la compositora en 1907 en París, provocó que Mazeppa cayera en el olvido durante más de un siglo. Ahora, gracias al trabajo de rescate de Palazetto Bru Zane (PBZ), esta obra vuelve a la vida y lo hace con esta primera grabación de la ópera completa realizada los días 17 y 19 de enero de 2025 en el Prinzregententheater de Múnich, utilizando la partitura de la Éditions Choudens en una revisión curada por PBZ.

El director Mihhail Gerts, al frente de la Münchner Rundfunkorchester, hace un trabajo depurado y exquisito con la partitura. La orquestación es descriptiva, ambientalista y llena de colores y matices que se entrelazan con las voces de manera orgánica. El preludio del acto III es de gran belleza, al igual que el Divertissement en cinco partes del acto IV que consta de cinco danzas: la entrada, una mazurka, la danza ucraniana, el vals llamado la ‘Niéga’ y el final. 

No hay, como tal, una división clara entre las arias y duetos y el resto del drama; todo fluye en un mismo arco musical que va llevando la acción y las emociones al máximo de la expresividad. De Grandval escribe para esta ópera preludios para cuatro de los cinco actos que muestran su capacidad para escribir música de texturas orquestales y colores.

Mazeppa, Act III: Prélude

En esta grabación los solistas cumplen con creces cada uno de sus roles. En el papel titular está el barítono griego Tassis Christoyannis, con una voz robusta de timbre imponente, dicción muy clara, y un toque de lirismo en el centro que reflejan el carácter noble del personaje al principio de la ópera. Sus arias son más bien monólogos que muestran los conflictos del personaje, y Christoyannis muestra, a través de su voz, al atormentado cosaco. Una de las arias más hermosas es ‘Quelle paisible nuit!… Viendra-t-elle? j’attends, inquiet et troublé!’, donde el barítono griego canta con línea de canto y pasión. Recuerda mucho al aria de Herod ‘Vision fugitive’ de Hérodiade de Massenet.

Mazeppa, Act III: Air. ‘Quelle paisible nuit!

La soprano Nicole Car canta a Matréna, la hija de Kochubey, un noble guerrero ucraniano, e interés amoroso tanto de Mazeppa como de Iskra. Su voz es luminosa, redonda en el registro central, con squillo en la zona aguda, e interpreta su personaje con línea de canto y lirismo puro. Es un papel que requiere matices y dinámicas vocales ricas en contrastes dada la escritura del rol; hay escenas donde se le pide a la soprano cantar con una voz casi angelical y otras en donde debe hacer uso de un poderío vocal inmenso, acompañado de gran dramatismo. Car logra transmitir ese lado vulnerable y atormentado de Matréna como heroína trágica, enamorada de Mazeppa, pero con el conflicto interno de estar traicionando a su gente y a su padre por dicho amor. El arco dramático de su personaje es el que está mejor elaborado y su trágico final, después de descubrir la traición de Mazeppa, es desgarrador. 

Car y Christoyannis tienen dos duetos muy bellos, especialmente en el acto III, en donde sus voces se funden bellamente con la impresionante orquestación de De Grandval. 

Mazeppa, Act III: Duo. ‘Quand tu viens m’apparaître

Una gran sorpresa fue escuchar la bien timbrada voz del tenor Julien Dren como Iskra, el joven guerrero ucraniano enamorado de Matréna. Su timbre es muy bello y canta con una voz que puede imponer, pero a la vez conmover. Tiene una de las arias más bellas de la ópera en el acto II, ‘Il triomphe au milieu du peuple…Ô Matréna, fleur de l’Ukraine’, donde Dren canta con una línea de canto impecable. 

Mazeppa, Act II Deuxième tableau: Air. ‘Il triomphe au milieu du peuple

Dren y Car tienen un dueto muy bello e intenso en el acto II, ‘Iskra ! près de moi!… Tu te trompes!’ Sus voces brillan y se entrelazan de manera exquisita en cada frase.

Mazeppa, Act II Premier tableau: Duo. ‘Iskra! près de moi!’

El bajo croata Ante Jerkunica interpreta a Kochubey con voz potente y buen centro, además de graves sonoros, y el barítono polaco Paweł Trojak hace el papel de L’Archimandrite con buena dicción y timbre aterciopelado.  

Hay que destacar el papel fundamental que tienen los coros en esta ópera, personificando al pueblo ucraniano con un sonido rico y redondo. De Grandval ilustra melodías que retratan la comunidad ucraniana sin salirse del estilo de la ópera francesa. Muestra los diversos grupos que forman esta comunidad liderada por Kochubey: los guerreros, el pueblo, las jóvenes vírgenes y los campesinos. Aplauso para el Chor des Bayerischen Rundfunks.

Mazeppa, Act II Deuxième tableau: Marche et Chant triomphal. ‘Gloire à toi, Mazeppa!

Una grabación altamente recomendable por el valor musical de esta ópera, por la excelente interpretación musical de todos los involucrados en este registro sonoro y, sobre todo, por la oportunidad de poder escuchar en este siglo XXI la obra de una compositora francesa que merece estar más en el radar del mundo operístico.

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