🇺🇸 Fellow Travelers en Phoenix

Jonas Hacker y Joseph Lattanzi en Fellow Travelers

Noviembre 8, 2019. La Ópera de Arizona presentó esta ópera contemporánea del compositor Gregory Spears y el libretista Greg Pierce estrenada en 2016 por la Ópera de Cincinnati, en marzo de 2018 por la Lyric Opera of Chicago, y tres meses después por la Ópera de Minnesota. Para el público que no la conoce, tiene música encantadora, con momentos de estilo pucciniano, pero también con reminiscencias de otras épocas pasadas y armonías tonales que raramente se escuchan en óperas compuestas en el siglo XXI, aunque tampoco faltan ciertas disonancias características de los tiempos actuales.

El libreto de Pierce se basó en la novela de 2007 de Thomas Mallon, Fellow Travelers, ubicada en la década de 1950, cuando los empleados gubernamentales homosexuales fueron perseguidos con la misma vehemencia que los comunistas. La novela y el libreto se centran en la relación entre un oficial del Departamento de Estado, Hawkins Fuller, y el joven periodista Timothy Laughlin, una relación que no era aceptada socialmente en aquel tiempo. 

El concepto original para la puesta en escena fue creado por Kevin Newbury, y la puesta en Arizona fue encomendada a Marcus Shields, quien ayudó a los cantantes a desarrollar las complejas características de sus multidimensionales personajes, quienes impulsaron la historia hacia un inevitable y trágico final. Los dos hombres se conocen en la banca de un parque, y ahí mismo se despiden para siempre, varios años después. Para la primera escena, Victoria Tzykun colocó una banca sencilla en medio del escenario, y nada más. Los espectadores tuvimos que imaginarnos que alrededor había un parque. Para las 14 escenas siguientes iba metiendo archiveros, camas, mesas, sillas, banderas, una chimenea y decoraciones navideñas, según hacían falta, para ambientar cada una de ellas. Los vestuarios de Paul Carey fueron apropiados para la época, al igual que la iluminación de Thomas Hase. 

Como Timothy Laughlin, el carismático tenor Jonas Hacker cantó el rol más largo y difícil de la obra, con muchos pasajes en la zona aguda de la voz, y se mantuvo casi siempre en escena. Su amante fue el barítono Joseph Lattanzi en el rol de Hawkins, que ya había cantado en 2018 en Chicago. 

Katherine Beck una Mary con una voz dramática a la cual le costó trabajo sortear la difícil coloratura. Marcus DeLoach fue un estentóreo y bravucón senador McCarthy. Kaitlyn Johnson fue una chismosa Miss Lightfoot y Rob McGinness, un arrogante y enérgico Tommy McIntyre. 

La directora Daniela Candillari encabezó el ensamble orquestal de 17 miembros de la Arizona Opera Orchestra en una ejecución translúcida y de múltiples colores de la muy interesante partitura de Spears.