Este recital del tenor francés Jean-François Borras rinde homenaje a la fascinante historia de la Ópera de Montecarlo, el teatro que ha interpretado más repertorio francés que ningún otro. Borras, quien se formó inicialmente en el coro de la Catedral de Montecarlo y es un embajador de renombre internacional del estilo vocal francés, presenta fragmentos de obras de Pietro Mascagni, Raoul Gunsbourg y Jules Massenet compuestas para dicha casa de ópera.
Raoul Gunsbourg dirigió la Ópera de Montecarlo (edificio diseñado por el arquitecto Charles Garnier) entre 1893 y 1951, y la variedad dentro de su programación forjó el prestigio excepcional de la institución. Borras interpreta arias de óperas que ha cantado en el escenario de la Ópera de Montecarlo, entre ellas Roméo et Juliette (Charles Gounod), Manon, Hérodiade y Werther (Massenet), Carmen (Georges Bizet) y Les contes d’Hoffmann (Jacques Offenbach).
Acompañado por la Orquesta Filarmónica de Montecarlo bajo la dirección de Pierre Dumoussaud, un joven director francés especialista en repertorio operístico que está consolidando rápidamente una carrera internacional, Borras incluye también arias de óperas no tan conocidas como Amica de Mascagni, Polyeucte de Gounod, Roma de Massenety Le vieil aigle (El águila vieja) de Gunsbourg, además de la conocida pero poco interpretada Béatrice et Bénédict de Hector Berlioz.
Abre el disco con la bellísima aria ‘Quand je pense à Zina’ de Le vieil aigle. Es un drama lírico en un acto representado por primera vez en la Ópera de Montecarlo el 13 de febrero de 1909 y después se estrenó en la Ópera de París el 26 de junio del mismo año. El libreto y la música fueron escritas por Gunsbourg, quien era el director de la Ópera de Montecarlo. La orquestación es magnífica, como la de una grand opéra, con texturas orquestales transparentes en los momentos más líricos y una grandiosidad sonora en las partes más dramáticas. Borras canta con una dicción impecable, dándole expresividad e intensión a cada palabra y luciendo su luminoso timbre, sobre todo en el registro agudo.
Le vieil aigle: Quand je pense à Zina
El refinamiento de su canto es perfecto para el estilo francés, siempre respetando el fraseo elegante y los matices. Esa misma calidad vocal la podemos escuchar en sus dos arias de Werther: ‘Pourquoi me réveiller’ y ‘Oui ! Ce qu’elle m’ordonne… Lorsque l’enfant revient’.
La voz de Borras podrá parecer al principio dulce y lírica pura, pero tiene cuerpo en el centro y su técnica depurada le permite cantar sobreagudos con la misma brillantez y amplitud con la que luce su registro central. Tiene un squillo que se expande en las notas más agudas y moldea muy bien su instrumento para darle cierto peso en las escenas más dramáticas donde la orquestación es más densa.
Canta con chispeante energía y comicidad el aria de Bénédict ‘Ah! Je vais l’aimer’ de Béatrice et Bénédict de Berlioz. Sigue la escena de Romeo en las catacumbas de los Capuletos, ‘C’est là… Salut ! Tombeau sombre et silencieux’, donde Borras canta con intensidad, siempre manteniendo una línea de canto impecable. Resaltemos aquí que se incluye antes de esta escena la introducción orquestal ‘Le sommeil de Juliette’, interpretada de manera exquisita por la Orchestre Philharmonique de Monte-Carlo bajo la batuta de Pierre Dumoussaud, creando la atmósfera antes de la entrada de Romeo.
Roméo et Juliette, CG 9, Act IV Scene 2: C’est là… Salut ! Tombeau sombre et silencieux
De Carmen canta el aria de Don José ‘La fleur que tu m’avais jetée’ del acto II; Borras opta por interpretar el aria con dulzura, llevando la emoción poco a poco, culminando la famosa escala donde dice ‘Et j’étais une chose à toi’ con un filado muy bello. Continúa con la Canción de Kleinzach ‘Il était un fois à la cour d’Eisenach’ de Les contes d’Hoffmann de Offenbach, la cual canta con desparpajo y entendimiento completo del texto, mezclando muy bien la parte de la canción con la sección de la “visión de Stella” donde su voz se torna más apasionada y lirica.
Siguen dos fragmentos de Manon de Massenet, presentados en orden inverso a la acción: primero escuchamos el aria del acto III ‘Je suis seul… Ah ! Fuyez, douce image’ para después escuchar el llamado “Sueño de des Grieux”, ‘Enfin, Manon… en fermant les yeux’, que requiere de un refinamiento vocal y una línea de canto que flote las notas con sutileza y dando esa atmósfera de ensoñación. Lo acompaña en esta escena la soprano Cristina Giannelli cantando las frases de Manon.
Una de las obras poco conocidas, más no por ello menos bellas del disco es la ópera Roma de Massenet. Es una ópera en cinco actos con libreto en francés de Henri Cain, basado en la obra teatral Rome vaincue de Alexandre Parodi. Se estrenó en la Ópera de Montecarlo el 17 de febrero de 1912 y fue la última ópera de Massenet que se estrenó en vida del compositor. Borras canta de esta obra el aria de Léntulo ‘Je vais la voir’ del acto III, de melodía lírica y con un acompañamiento de la flauta y el arpa que le dan un carácter bucólico.
Roma, Act III: Je vais la voir
Otra de las joyas poco conocidas es Amica de Mascagni; es una ópera en dos actos de con libreto en francés de Paul Bérel cuyo estreno fue en el Théâtre du Casino de Montecarlo el 16 de marzo de 1905. De esta obra escuchamos el Intermezzo y el aria de Giorgio ‘Vous restez à l’écart’ del acto I. Aquí si escuchamos un estilo con ciertos tintes franceses que se entrelazan con el texto francés, pero con la intensidad y lirismo italianos.
Amica, Act I: Vous restez à l’écart
En el Intermezzo de Amica podemos escuchar la gran maestría como orquestador de Mascagni.
Volviendo a repertorio más conocido, tenemos el Preludio de Hérodiade de Massenet, bellamente interpretado por la Orchestre Philharmonique de Monte-Carlo, con un sonido transparente de las cuerdas, y el aria de Jean ‘Ne pouvant réprimer… Adieu donc, vains objets’ del acto IV de dicha obra. Borras sabe moldear su voz para los momentos más intensos del aria; nunca se le escucha forzado ni tirante, siempre cantando con estilo, elegancia y buen fraseo. Plasma muy bien la plegaria y el momento de desesperación de Jean al verse cerca de la muerte.
Hérodiade, Act IV: Ne pouvant réprimer… Adieu donc, vains objets
Cierra del disco con el aria ‘Source délicieuse en misères féconde’ del acto IV de la ópera Polyeucte de Gounod. Borras borda el aria llevándonos en un crescendo lleno de intensidad y dramatismo.
Fantástico, el trabajo del maestro Pierre Dumoussaud, quien dirige con estilo cada aria y cada preludio e intermezzo, creando un sonido rico, lleno de colores y matices que ilustran las bellas melodías de cada obra. Muy recomendable este interesante disco donde podemos escuchar la hermosa voz de Jean-François Borras en un repertorio que le queda como anillo al dedo y además conocemos aquellas obras conocidas y no tan conocidas que fueron parte de la historia de la Ópera de Montecarlo.
Souvenirs de Monte-Carlo
Jean-François Borras (tenor)
Pasquale Ferraro (tenor), Stefano Visconti, Cristina Giannelli (soprano) ÇOrchestre Philharmonique de Monte-Carlo, Chœur de l’Opéra de Monte-Carlo;
Pierre Dumoussaud
Alpha CD



