Veronica Simeoni y Michele d’Elia en Florencia

Octubre 24, 2020. La última manifestación (por el momento) del interrumpido programa del Maggio Fiorentino en el bonito y pequeño Teatro Goldoni fue un concierto que habría debido tener lugar en mayo pero fue cancelado por el cierre de los teatros debido al virus. Esta vez, aunque en el último momento y con la noticia del cierre llegando al final del programa, logró hacerse.

Menos mal, porque no solo se trataba de la presentación de un CD producido por el sello de la casa, Maggio Live, sino —creo no equivocarme— del primer disco comercial en muchísimo tiempo con un programa de música de cámara interpretado por dos artistas italianos. Parte del mismo se escuchó en este recital que incluyó no obstante tres arias de ópera.

La mezzosoprano Veronica Simeoni se ha hecho un nombre en la península al menos y su dominio del francés en ópera y concierto garantizaba lo idiomático, pero también creo que es la primera grabación comercial de Michele D’Elia que, como en sus audiciones en vivo, se revela como un acompañante de gran categoría y sentido del estilo.

Para la gente que no logra superar el trauma que le causa un recital de estos sin ópera (en Italia son legión) estuvieron el aria con que se abre el segundo acto de Samson et Dalila de Saint-Saëns (que aquí sirvió de cierre), la gran escena de Dido de Les troyens de Berlioz y la célebre aria de La damnation de Faust de Berlioz, presentadas las tres (bien distintas) de modo ejemplar. 

Antes de las de Berlioz se escucharon tres piezas de Reynaldo Hahn y tres números de Las noches de estío, que no temieron la comparación con interpretaciones ilustres. D’Elia tocó a solas la ‘Meditation’ de Thaïs de Massenet entre ambas arias de Berlioz. El programa continuó (sin pausas y con la participación de un par de críticos que comentaban las composiciones) con el estreno de tres esbozos líricos para canto y piano sobre textos de renombrados poetas franceses (1992) de Federico Biscione (quien presentó la velada y habló de sus obras, y con la canción de Donizetti ‘Voix d’espoir’, que da nombre al CD y hoy parece profética, que es la melodía que luego Donizetti insistió en convertir en el aria más célebre de su L’elisir d’amore

Para corresponder a los aplausos del público —no muy numeroso en razón de las limitaciones de aforo, pero muy entusiasta— ambos intérpretes dieron una sentidísima interpretación del lied de Mahler ‘Ich bin der Welt abhanden gekommen’, única excepción lingüística, dedicado a la memoria de Luca Targetti, personalidad del mundo lírico italiano fallecido a causa del virus.

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